domingo, 28 de diciembre de 2014

El arte de la esquina


Boletín Mensual N° 89 - Año VIII

Diciembre de 2014

























Toma de Granada



SUMARIO


Apuntes para Una Estética del Impresionismo (parte XIV)
La Sultana





Apuntes para Una Estética del Impresionismo (parte XIV)
Texto: Lic. Alicia Grela Vázquez
Imagen: Prof. Elsa Sposaro


La Plástica domina la escena del movimiento Impresionista. Sin embargo, en su obra célebre: “Música en los Jardines de las Tullerías” Manet muestra juntos a representantes de las Artes Visuales y las del tiempo.























Música en los jardines de las Tullerías - Manet


En la pintura es posible reconocer a escritores (periodistas y poetas), críticos de arte, inspectores de museos, cantantes, músicos y compositores. Entre estos últimos hay autores como Offenbach, conocido como el creador de Música incidental muy exitosa, como “Orfeo en los Infiernos”, “La Bella Helena” y “La Vida Parisina”.


El Impresionismo musical está representado principalmente por creadores franceses y, entre ellos, se destaca muy particularmente Maurice Ravel, quien comparte con Claude Debussy el reconocimiento público y el liderazgo.




Bolero. Alborada del gracioso y otros - Ravel




Debussy


Ambos compositores, (pero quizás especialmente el segundo de ellos) sirven de inspiración a Frederik Delius, el mayor y mejor representante del Impresionismo musical en las Islas Británicas.






Las composiciones de Delius tienen, no obstante, una solución diferente, según su propia ecuación personal. En todas ellas deja su impronta identificatoria. Su talento se diversifica en óperas, como “A village Romeo & Juliet”, “Fennimore and Gerda”; poemas sinfónicos (“On hearing the first cuckoo in spring”) y obras corales (“Appalachia” y “A mass of life”).

El movimiento Impresionista, dominante en la Pintura, logra ubicarse destacadamente en Europa y de allí se extiende, luego de consagrarse, rápida y exitosamente, al resto del mundo, pero también a otras actividades artísticas.

Así es que la Literatura también se hace cargo de la propuesta. El poeta Charles Baudelaire también le dedica un poema a “La Música” en “Las Fuerzas del Mal”.



"¡Hay veces que la Música me absorbe como un mar!
Hacia mi alta estela,
bajo un techo de bruma o en un éter sin par,
me doy a la vela;

saliente el pecho y con los pulmones hinchados
como se hincha una tela,
asciendo por el lomo de oleajes apretados
que la noche me cela;

y me siento vibrar con todas las pasiones
de un bajel combatido;
el buen viento, la tempestad y sus convulsiones

me acunan sobre el piélago henchido.
Calma chicha otras veces, su gran espejo da en visión
mi desesperación."




La Sultana
Texto: Lic. Alicia Grela Vázquez
Imagen: Prof. Elsa Sposaro


La magia es parte de la estructura mental humana. Ella explica poéticamente lo que la razón no puede. Es por eso que perdura y parece no estar afectada por el paso del tiempo, que no la disminuye en modo alguno. Este exitoso y eficaz mecanismo es universal.

Ese es el motivo por el que se repite, con variantes, en distintos pueblos. Tal es el caso de las leyendas, los cuentos y los mitos. Distintas historias reiteran acontecimientos y personajes, con el sólo cambio que el medio geográfico impone.

Así se cuenta que en la peligrosa Costa da Morte gallega, de tan mala y merecida fama (por las muchas vidas arrebatadas) hay una cueva que sirve de refugio a una bellísima mujer, de la que se dice que es una sultana.



Costa da Morte


Sabido es que la expansión árabe prefirió el sur de la península ibérica, pero el siempre lluvioso y permanentemente húmedo norte, también la conoció.

Los pobladores gallegos (enriquecidos por la fantasía politeísta celta y greco-romana, que la imposición del cristianismo no mermó) vieron en los mahometanos a seres cargados de poderes mágicos, integrantes de una muy atrayente tribu.




























La sultana amarilla - León Bakst


Sobre este sustrato se construyó la creencia de la aparición de la  Mora maravillosa. Se cuenta que la hermosa cabellera de la bellísima señora era peinada diariamente, con un peine de oro, por una mujer (cuyo nombre se ha perdido).

No obstante, la tradición rescata a la peinadora, confiriéndole una reputación de meiga (maga o bruja) cuyo trabajo era tan perfecto que se hacía merecedora de las pepitas de oro que recibía como buena paga por la excelencia de sus servicios cosméticos.


El ascenso y descenso de las aguas, según el ritmo de las mareas, tan pronto esconden como muestran la caverna en que se oculta la distinguida dama. Este acompasado flujo contribuye a conservar y constantemente incrementar el misterio.






Con la dramática expulsión de los semitas: musulmanes y judíos, los Reyes Católicos lograron la unificación geopolítica de España y sus reinos a fines del siglo XV.

Pero también consiguieron eliminar a las otras dos religiones monoteístas. Los que no quisieron “convertirse” debieron asimilarse, adaptarse, emigrar o esconderse de la mirada inquisidora de quienes pudieran perseguirlos.



Reyes Católicos



Quizás éste haya sido el origen de esta leyenda que puede oírse en otras localidades de distintas regiones en otras comunidades.


 En 1492 (el de la Toma de Granada y la llegada de Colón a América) se impone como único idioma el castellano, considerado excluyentemente: español, normatizado por la Gramática de Nebrija.





Tal vez de lo malo (de aquel dolor) nace lo bueno. Y puede que de allí nos llegue como valiosísimo legado tradicional, un conjunto proteico imponderable que supere las limitaciones históricas que hacían antagonistas de las que sólo eran culturas diferentes.




domingo, 30 de noviembre de 2014

El arte de la esquina
Boletín Mensual N° 88-Año VIII

Noviembre de 2014



Minotauro - Elsa Sposaro



SUMARIO


Apuntes para Una Estética del Impresionismo (parte XIII)
El Minotauro
Peto de ánimas


Apuntes para una Estética del Impresionismo (parte XIII)
Texto: ALic. Alicia Grela Vázquez
Imagen: Prof. Elsa Sposaro


El poeta Charles Baudelaire, hacia 1840, insta al artista a reflejar las graves contradicciones, abusos y explotaciones del capitalismo. En “Las Flores del Mal” compara al artista con el albatros.

El albatros

Por divertirse, a veces, suelen los marineros
cazar albatros, grandes pájaros de los mares,
que siguen,de su viaje lánguidos compañeros,
al barco en los acerbos abismos de los mares.

Pero sobre las tablas apenas los arrojan,
esos reyes del cielo, torpes y avergonzados,
sus grandes alas blancas míseramente aflojan,
y las dejan cual remos caer a sus costados.

¡Qué zurdo es y qué debil ese viajero alado!
Él, antes tan hermoso, ¡qué cómico en el suelo!
Con una pipa uno el pico le ha quemado,
remeda otro, renqueando, del inválido el vuelo.

El Poeta es como ese príncipe del nublado
que puede huír las flechas y el rayo frecuentar;
en el suelo, entre ataques y mofas desterrado,
sus alas de gigante le impiden caminar.



























Su vinculación con el mundo de la plástica lo inspira para componer los versos para el retrato de Honoré Daumier.

Este cuyo rostro aquí ves,
y cuyo sutilísimo arte
irónica enseñanza imparte,
éste, lector, un sabio es.



Honoré Daumier


Y el mismo « poeta maldito » en el apartado de los Sueños Parisienses, expone « Cuadros Parisinos ». Y, además, en su ensayo “El heroísmo de la vida moderna”, publicado en 1863, habla del acuarelista Constantin Guys.



Constantin Guys - Nadar




Muchachas en el balcón - Guys


Por su parte, Boudin escribe en 1868 que desea encontrar la manera de hacer aceptables a los hombres con abrigo y a las mujeres con impermeables…(los burgueses).



Eugenio Boudin




Escenas de playa - Boudin


Los hechos políticos de 1871 Manet los muestra en una de sus obras más comprometidas:”Música en los jardines de las Tullerías”, en la que da un testimonio artístico inobjetable de tal situación.

Los Impresionistas plasman los acontecimientos con los que comienza la década del setenta, los que le anteceden y suceden inmediatamente, como el resto de los temas de la vida moderna. Corrientemente dan cuenta de ellos de una manera desapasionada.

Aunque algunos de los artistas reconocen la división de clases, muchos evitan el comentario ideológico. Otros se comprometen en una activa militancia. Tal es el caso de C. Pissarro, quien participa activamente en círculos anarquistas. Desde esa posición se hace eco de los campesinos de Millet, adoptando un compromiso político.



Autorretrato - Pissarro


Es por eso que al Impresionismo se le considera como una forma revolucionaria del arte en la técnica, el tema de sus obras y, según algunos de sus representantes, también en la política.

El arte revolucionario no necesita ser panfletario, pero, según Peter Kropotkin, la propaganda es el medio natural para él. Otros anarquistas creen que la función del artista es subvertir el orden estético establecido dominante en su época y, análogamente, la del político es revertir el estado.



Peter Kropotkin


Con sus disparidades y pese a ellas el Impresionismo logra el éxito hacia l880 y comienza a exponer en otros países, fuera de Francia. Es entonces cuando aparecen como mecenas los aristócratas. El arte impresionista se les presenta a los nobles como una excelente inversión. El lucro mueve también a marchantes independientes. Entre ellos, el principal es Paul Durand-Ruel.



Paul Durand-Ruel - Renoir


Claro que el compositor Chabrier y el cantante Faure, por ser amigos de artistas impresionistas, también compran sus obras.



Emanuel Chabrier




Gabriel Faure


Es ése el momento en que Hipólito Taine elabora la Filosofía Positivista. Su idea de los factores determinantes del destino del hombre y su interés por la Psicología de la Percepción coinciden con la intención de los impresionistas por mostrar el entorno cotidiano. A todo esto se suma su actitud reduccionista, cientificista y antimetafísica.



Hipólito Taine





EL MINOTAURO
Lic. Alicia Grela Vázquez

Son variadas las fuentes que cuentan que la reina de Creta (la esposa de Minos) apasionada por el Toro Blanco de Neptuno, pidió a Dédalo que le fabricara un dispositivo para posibilitar la ansiada unión con la bestia. El ingeniero lo construyó y fue merced a ese artefacto que Pasifae engendró al Minotauro.




El rey burlado, para proteger al monstruoso híbrido (al que no podía eliminar, sin provocar la ira de Poseidón) o para esconder su vergüenza por el engaño, también buscó la solución en el ingenioso Dédalo.

Pero esta vez el monarca le llamó como arquitecto. Debía hacer para la criatura una casa que la mantuviese a salvo, a reparo de los curiosos, los maledicentes y los dañinos predadores, al tiempo que evitara la protesta de sus nobles vecinos por la desaparición de los suyos, ultimados por el extraño caníbal.

El edificio que el eficiente constructor levantó, con ayuda de su hijo Ícaro, fue el laberinto. (Cabe decir que el Palacio-Templo de Cnosos, construido en la Edad de Bronce, tenía ese diseño.)






 Cuando los artífices terminaron de erigir la Casa de Asterión, fueron confinados para impedir que divulgaran el secreto que encerraba. Cera y plumas, tiempo e inteligencia hicieron posible que armaran alas para su liberación. Enseñanza y aprendizaje de vuelo los consagraron como orgánicos volátiles (con suplementos artificiales). Pero, la imprudencia, la audacia y la temeridad del asistente hicieron que usara esos instrumentos para acercarse, en solitario, al sol.

El calor que irradiaba Helios derritió el pegamento, que ya no fue aglutinante y la caída del joven entusiasta fue inevitable, y con ella se perdió una vida prometedora de muchos logros técnicos en el futuro.  El talentoso Dédalo, esforzado instructor y padre amante perdió a un tiempo a su aprendiz y continuador.





Indudablemente ha sido un hecho lamentable originado en otros que también lo fueron y que pudieron haber comenzado con el rapto de Europa, la princesa fenicia, que tras la violación consumada por Zeus, dio a luz a Minos.






Este penoso acontecimiento es el eslabón al que se enlazaron muchos otros, penosísimos, como la Guerra entre Creta y Atenas. Al respecto los poetas cuentan que Androgeo de Creta fue a Atenas para participar de una Olimpíada. Sus competidores atenienses, envidiando su destreza y temiendo sucumbir ante ella, lo asesinaron.






Por esa razón Minos emprendió una campaña punitiva como represalia. El monarca isleño atacó con éxito, pues venció a Atenas al hallarla desprevenida. Esta ciudad derrotada en la rendición se vio obligada a aceptar como condición, la entrega, cada nueve años, siete doncellas y el mismo número de jóvenes  varones,  de las principales familias, con la doble finalidad: para ofrecer al Minotauro  entretenimiento  (bajo la forma de tiernos manjares) y debilitar al estado ofensor. Esta contienda ejemplifica simbólicamente la sumisión de Atenas a la belicosa Creta.

El rey de Atenas, para evitar que su hijo fuera uno de los infortunados expedicionarios marítimos, lo alejó del trono y lo crió ignorante del tema. Al crecer Teseo, fue informado de su origen y se ofreció voluntariamente para viajar con los que habrían de cumplir con el resarcimiento impuesto por los vencedores.

Llegada la nave a la isla con el contingente de los que iban a morir, comenzaron los festejos con los que fueron homenajeados los condenados. Durante las fiestas y agasajos  de la recepción las hijas de Minos: Fedra  y Ariadna se enamoraron del visitante y le ofrecieron su ayuda para vencer a Asterión: la espada (o el puñal) para matarlo y el hilo conductor para salir sano y salvo del laberinto. Ambas huyeron con el matador, cuando éste dio muerte al Minotauro y liberó a Atenas del yugo minoico y su talasocracia. Aquí tiene lugar la gran pérdida, la de ese único ser que los aedas antiguos rescataron y escritores contemporáneos lamentaron (como Borges y Cortázar).



                                                     Teseo, Minotauro y Ariadna



Era de presumir que con la violación disfrazada de su madre, por el designio divino (que le hizo ansiar la unión con el Toro Blanco) su destino trágico estaba marcado. Murió en la carne y los huesos. Pero, no obstante pervive aún en la memoria colectiva. Tras su ejecución la ira de Poseidón hizo naufragar a la embarcación de los héroes triunfantes. Encalló en una isla, antes de llegar al puerto del Pireo. 

Cuando la marea lo permitió (en la pleamar) Teseo (que no pudo esperar más por no caer nuevamente en la bajamar) levó anclas y partió, sin considerar el cambio de velas acordado como indicador del éxito (o fracaso). Así abandonó y perdió a Ariadna (quien se quedó con Baco – Dionisos).



Ariadna y Baco


También el ejecutor perdió a su padre, quien creyó que su hijo había muerto y decidió suicidarse arrojándose a las aguas del mar, que desde entonces tomó su nombre: Egeo. Su entrega pudo interpretarse como anuncio del posterior dominio griego de la región y el doloroso ocaso de los minoicos.



                                                                     Ritón de oro




PETO DE ÁNIMAS
Lic. Alicia Grela Vázquez



No debí salirme del camino tras ver el Peto de ánimas. Ese monumento religioso semejante a un altar de piedra me atrajo fuertemente hacia él. Exhibía la figura de un santo, que en la penumbra no alcancé a distinguir cuál era. Apenas si divisé una cruz en lo alto.

Sabía que en el frente tenía un peto en el cual depositar las limosnas de distinto género para ayudar a las almas cautivas del Purgatorio.

Consideré la construcción desde la perspectiva que la Arqueología me facilitaba como una coraza protectora ante el arcano. Estaba ante una manifestación del culto a los muertos, de las muchas que nuestra cultura, singular híbrido de la celta y la cristiana, aún conserva.

En otros recorridos les había  visto a plena luz del día, en sitios de especial recogimiento, como los atrios de las iglesias, conventos, monasterios y abadías. Aunque es posible hallarles también en algunos cruces de caminos.

La noche, que era la de los Fieles Difuntos, oscurecía mi pensamiento y avivaba mi imaginación. Me detuve. Dejé una improvisada contribución y me alejé considerando que, si bien esta costumbre casi se ha perdido, no me haría mal respetarla.

No debí salirme del camino.


No.


lunes, 27 de octubre de 2014

El arte de la esquina
Boletín Mensual N ° 87-Año VIII

Octubre de 2014




Paisaje - Martín Malharro





SUMARIO
Apuntes para Una Estética del Impresionismo (parte XII)
Minos y el toro
Muestra: Minotauro



Apuntes para Una Estética del Impresionismo (parte XII)
Texto: Lic Alicia Grela Vázquez
Imagen: Prof. Elsa Sposaro


En el extremo austral de América del Sur, el Impresionismo se desarrolla en ambas márgenes del Río de la Plata. En la Banda Oriental, Pedro Figari, a más de educador y político, es el pintor de escenas del pasado histórico de la República del Uruguay.


Retrato de Pedro Figari

Es un artista intuitivo que toma elementos del Impresionismo y los transforma con su estilo personal. Sus cuadros dan cuenta de las costumbres y tradiciones criollas y locales.



La muerte - Pedro Figari



La carreta - Pedro Figari



Galanteria - Pedro Figari


Su producción le hace merecedor de los elogios de Jorge Luis Borges:  “La misma brevedad de sus telas condice con el afecto familiar que las ha dictado... Su labor-salvamento de delicados instantes- prefiere los colores dichosos.” Base para esta apreciación es quizás principalmente la temática de los bailes, que su obra muestra.


Bailecito - Pedro Figari



Pericón - Pedro Figari



Candombre - Pedro Figari






En la margen occidental del Río de la Plata, Martín Malharro, pedagogo y artista plástico, introduce el Impresionismo en la República Argentina.



Martin Malharro


En forma análoga a la de otros representantes del movimiento elabora los componentes naturales y humanos. Pero busca en ellos la identidad nacional.


Las parvas - Martín Malharro


Por su parte, Fernando Fader también pinta al modo impresionista (al aire libre). Sin embargo, él no pretende representar la percepción pura de la luz. No obstante, sus paisajes muestran una visión luminosa del ambiente.



Autorretrato - Fernando Fader 


Aunque Fernando Fader toma las enseñanzas de los maestros impresionistas en sus pinturas, presenta innovaciones formales, como reacción al consagrado naturalismo académico.




 Tarde clara - Fernando Fader






Atardecer, paisaje serrano - F. Fader




En el potrero - F. Fader


Quizás a causa de su origen y formación se hace a su tiempo introductor en el medio local argentino del Expresionismo. Un mérito adicional en su actividad artística es la de constituirse en fundador y organizador del Grupo Nexus.




Grupo Nexus: de izquierda a derecha: Fader, Collivadino, Dresco, Lynch, Ripamonte y Rossi



Muy especial mención merece Rogelio Yrurtia. Al igual que en Europa, en el hemisferio  Austral, el movimiento realista y el impresionista encuentran apoyo. En la Argentina Rogelio Yrurtia emula en sus logros a  Auguste Rodin, quien, pese al rechazo de su obra por el mundo artístico de su momento, finalmente consigue imponer algunas de sus creaciones.



Augusto Rodin



El beso - Auguste Rodin



Los burgueses Calais - Rodin


Rogelio Yrurtia participa en la fundación de la Academia Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires y da cumplimiento al mausoleo de Bernardino Rivadavia, “El canto al Trabajo”, “La Justicia” y “El monumento a Manuel Dorrego.”





Canto al trabajo - Rogelio Yrurtia



Canto al trabajo - Rogelio Yrurtia



Canto al trabajo - Yrurtia




Monumento a Dorrego - R. Yrurtia


Actualmente, en la CABA funciona el Museo Casa de Rogelio Yrurtia, en el Barrio de Belgrano. Y, en Mar del Plata, la Escuela de Cerámica que está ubicada en la calle Dorrego, lleva su nombre.







Minos y el toro

Para Occidente son datos ciertos que la cultura Cretense o Minoica anticipó a la griega y que en aquélla el toro constituía un elemento central, que atravesaba la Prehistoria con imágenes y relatos surgidos en el Neolítico Inferior y que, pasando por el Medio, llegaban al Superior enriquecidos.

Muchos de los reyes de Creta tomaron el nombre de Minos, pero el de esta historia es, según se cuenta en ella, el hijo del rey de Creta: Asterión, cuyos padres fueron Zeus y Europa.



Zeus y Europa


A la muerte del monarca, para la sucesión de su padre, Minos pide ayuda a Poseidón, en contra de los otros aspirantes con derecho al trono: sus propios hermanos. Para brindar apoyo el dios del mar le exige el sacrificio de un Toro Blanco emergido de las aguas.



Toro blanco de Poseidón


Las versiones de los sucesos son divergentes pero todas incluyen a Pasifae. Ella, cuyo nombre significa: la que brilla para todos (como la Luna) era hija de Helios (el Sol) y Perseida.




Helios en su carro alado



Según algunos relatos Minos pretendió sacrificar a otro animal, para así engañar a Neptuno y conservar para sí al hermoso ejemplar. Como represalia la deidad inspiró en la reina una pasión irrefrenable por la bestia. Su deseo era tal que decidió recurrir, para consumar la unión, a los conocimientos y artificios de Dédalo, quien con mucho ingenio solucionó el problema y contribuyó a crear muchos otros.



Pasifae, Dédalo y la vaca artificial



En otras versiones Minos sacrificaba cada año a su mejor toro, en honor a Neptuno. Pero, cuando no lo hizo, el dios se ofendió y enojado decidió actuar contra el rey que no había cumplido con el pacto que lo había llevado al poder. Y, como se sabe, es peligroso disgustar a los poderosos y Poseidón era uno de ellos. El Señor del Mar lo era todo para los habitantes de esa afamada isla, pues su vida estaba aferrada a sus redes y era amenazada con el divino tridente.


Neptuno


El Amo de las aguas salobres eligió como medida punitiva aquella que humillaría pública y eternamente al infiel aliado, quitándole con un solo y magistral gesto, el propio respeto al tiempo que le conquistaría la dolorosa burla universal.



Minotauro


En otras narraciones es Afrodita, la diosa del Amor y la Belleza, quien envió al Toro Blanco, que luego encantaría a Pasifae, para vengarse de Helios y hacerlo sufrir, por estar celosa de las relaciones infieles de Ares (Marte, el sangriento señor de la Guerra) , pese a ser él su amante perpetuo.



Venus y Marte


Finalmente, en algunas variantes del mito Zeus (el Supremo Júpiter, padre de dioses y hombres) le regaló a Minos (que aquí ya no es su nieto, sino su hijo) un bellísimo Toro Blanco, para sacrificar en honor al dios Neptuno (Poseidón) uno de los hermanos con los que compartía el poder universal (el otro era Hades o Plutón).



Zeus, Poseidón y Hades


En todas ellas Minotauro nació de ese exceso (hybris). El híbrido resultante del peor de los pecados fue un hombre con cabeza de toro, antropófago, para mal de todos o de muchos y muy especial castigo de algunos, esos pocos que esta vez, pese a ser privilegiados, no recibieron la mejor parte.



Pasifae y el Toro Blanco




Pasifa y Minotauro









Muestra: Minotauro

En el CIIE (Centro de Investigación e Información Educativa) de Gral. Pueyrredón, en la ciudad de Mar del Plata se ha llevado a cabo la Muestra "Minotauro" para recordar el día del Ceramista y en conjunción con la Séptima Jornada de Arte, Cultura e Identidad Latinoamericana.











Minotauro, versiones feroces



Minotauro, variantes sangrientas




El laberinto




Jorge Luis Borges




Minotauro erótico y La Casa de Asterión




Asterión - pastel




Asterión lector - La casa de Asterión



Teseo da muerte al Minotauro




La muerte del Minotauro





Ícaro y las Artes del Fuego