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domingo, 14 de marzo de 2010

Boletín  "El arte de la esquina"

Nº 32 - Año III
Marzo de 2010


Paisaje - Munch
 
SUMARIO


La Estética del Barroco (octava parte)

Inda Ledesma

Edvard Munch


El uso del color en la obra de Munch




La Estética del Barroco (octava parte)
Lic. Alicia Grela Vázquez

La Estética barroca es la expresión de una particular cosmovisión. un buen ejemplo de ello lo da España. La ruina económica y el desaliento se suman al deterioro del poder político de los Reyes en beneficio de sus favoritos, mientras sigue vigente la Inquisición. El territorio imperial comienza a perderse y con esto crece el afán de gloria.

Los géneros literarios: lírico, narrativo y dramático toman formas definidas y maduran con los grandes autores del Siglo de Oro. En la Poesía se manifiesta la oposición entre el culteranismo (formal) con "Las Soledades" de Góngora y el conceptismo (intelectual) con "El amor constante más allá de la muerte" de Quevedo.










El fervor religioso que hace a Ignacio de Loyola crear la Compañía de Jesús, como iglesia militante, lleva a Teresa de Ávila a "Las Fundaciones" y a escribir  "Las Moradas" en un estilo espontáneo e ingenuo.



                                       
                                                                      Ignacio de Loyola



                                       



                                               


La mística encuentra variadas expresiones en el "Cántico espiritual" de San Juan de la Cruz y en "Los Nombres de Cristo" de Fray Luis de León.


             
              San Juan de la Cruz



                                                    


Miguel de Cervantes logra con "El Quijote" elaborar la primera novela moderna en español. Sus personajes son  individuos y no arquetipos. Y así como en los anteriores géneros el Barroco alcanza la cumbre con autores destacadísimos y piezas asombrosamente acabadas.


                                     

 Lope de Vega en "Fuente Ovejuna" logra con versos de métrica distinta hacer una obra nacional y universal, para expresar las contradicciones entre el poder feudal de los señores y el real de los monarcas; los intereses de los habitantes de las ciudades y de los campesinos; las torturas y los abusos, los privilegios y los derechos.



                                             





Lope de Vega (1562-1635) La Dama Boba. Es uno de los manuscritos, de las más de cuatrocientas comedias quese conservan salidas de su pluma. Lope de Vega firma el manuscrito en Madrid el 28 de abril de 1613, y a partir deese momento se inicia una nueva fase del manuscrito.


Calderón de la Barca  combina heptasílabos, endecasílabos y octosílabos en rima consonante en "La vida es sueño". Hace suya una concepción barroca en la estructura dramática, los personajes y el tratamiento de los temas, especialmente el de la libertad, que es central en la Filosofía de la Modernidad.


                                   






Ésta es una época de mucha complejidad tanto enEuropa  como en América . En España Tirso presenta "El burlador de Sevilla".


Tirso de Molina


El burlador de Sevilla


Don Juan


En ultramar Sor Juana Inés de la Cruz escribe teatro, poesía y relatos que no le impiden considerarse "La peor de todas".






La épica tiene un representante en Martín del Barco Centenera, autor de "La Argentina".


Centenera



Ilustración de la Argentina


El Nuevo Mundo irrumpe en el Viejo con su flora, su fauna, su geografía y sus grupos étnicos. Esto provoca cambios fundamentales en ambos lados del Atlántico. Europa ve consolidarse los Estados Nacionales y el surgimiento de los centros coloniales. América sufre la conquista y comienza a mezclarse en sus creencias, culturas y pueblos. La espada y la cruz dominan. Los segundones de hidalgos realizan sus sueños más ambiciosos al amparo de la expansión  del siglo. Es el momento de la mayor exuberancia, lujo y decadencia y corresponde al Barroco.



Un adiós a la genial Inda Ledesma
Oscar Portela




Nada por aquí. Nada por allá. Murió Inda Ledesma. ¿Y quién era preguntarán los más jóvenes?

Y los que acostumbrados al “rating”, los que reverencian el éxito de "Avatar", los que todo lo saben acerca de los nuevos directores de cine que para presentarse ostentan “tarjetas” en las cuales se dice... Inda fue de todos los personajes del gran arte cinematográfico que conocí la más importante – junto a Maria Rosa Gallo – de las actrices-directoras del teatro argentino, y una de las actrices excepcionales de la escena múltiple – que merece morir en el desconocimiento de sus connacionales- en un tiempo de indigencia, en la que nada tiene importancia como no ser los comerciales del “reality-show”, mientras actrices de otros países, gozaron y gozan, hasta la ancianidad, de honores y hasta de tributos protagónicos, mientras a Inda jamás el periodismo amarillo la invitó, (Tiene la palabra) … para que explique cuál era el legado que deja hoy a una nación, pobre en ejemplos de excelencia, en todos los ámbitos de la vida social.

Basta con recordar los nombres con los que se codeó en el escenario: Shakespeare, Moliere, Miller, Euripides, Williams, Chejov, O´Neill, Brecht, su amado Pirandello, y tantos otros...

A su lado China Zorrilla resulta una figura de circulación, mientras Inda vivió y vive solo en las escenas de un espectáculo: yo llevo en la memoria la aparición suya, deslumbrante, en un filme raro como “Flop” de Eduardo Mignona (estoy convencido de que en nuestro país solo ella era capaz de hacerlo), como el de crear un personaje caro al mejor Fellini, y llevaré en mi memoria su puesta de “Lisistrata” en el Teatro “San Martín”, pero lloraré no haberla visto en su “Medea” de Euripides, y en su “MacBeth” del Cisne de Avon.




Inda podía hacer lo que quisiese pero era fundamentalmente una trágica.

Productora y directora dejó a la televisión argentina una de las experiencias más estremecedores de lo que debe ser una TV. formadora de Cultura: su dirección del “Israfel” de Abelardo Castillo, con una de las más perfectas actuaciones de Alcón a lo largo de su extraordinaria carrera.

No se reunirán multitudes para despedirla: los que la conocieron y trabajaron con ella callarán lo que fue y el periodismo estará ocupado en la vida de Ricardo Rokefort: esa es la argentina de la “Demokracia” que muchos alaban: Sea la Eternidad para Inda Ledesma, ejemplo de conducta humana, de genio y disciplina como actriz: esas virtudes que faltan en este triste país que hoy vivimos: ¿que ya vendrán tiempos mejores? Jean Moreau la comprendería, solo que Inda no filmo en los países en los que trabajó la enorme actriz francesa, que alguna vez seguramente se reunirá con su par argentina.

ÓSCAR PORTELA, nacido en la provincia de Corrientes (Argentina), es escritor y ensayista. Ha publicado, entre otros títulos, Senderos en el bosque; Los nuevos asilos; Memorial de Corrientes y La memoria de Láquesis.



Inda
Selección Elsa Sposaro





Inda Ledesma nació el 29 de marzo de 1926. Dio sus primeros pasos en el mundo del espectáculo en 1945. Formó parte del elenco de 'El Avaro de Moliere'. En 1964 se hizo cargo de la dirección artística del Teatro Argentino.
Filmó  más de 20 películas .

1. Ciudad invisible (medium length film - 2008)
2. Un amor de Borges (2000) Doña Leonor Acevedo de Borges
3. Quereme así (Piantao) (1997)
4. Años rebeldes (1996)
5. Hasta donde llegan tus ojos (1995)
6. Flop (1990)
7. Los días de junio (1985)
8. Seis pasajes al infierno (1976)
9. Allá donde muere el viento (unpublished - 1976)
10. Los orilleros (1975)
11. Los días que me diste (1975) Amalia
12. Voy a hablar de la esperanza (1964)
13. El perseguidor (1962)
14. Huis Clos (A puerta cerrada) (1962)
15. El último piso (1962)
16. Sección desaparecidos (1958) Amanda Merlino
17. Historia de una carta (1957)
18. Todo sea para bien (1957)
19. Mi hermano Esopo (Historia de un Mateo) (1952)
20. El hombre de las sorpresas (1949) Sra. Bullosi
21. Hoy cumple años mamá (1948)
22. Viaje sin regreso (1946)


Forjó una inolvidable pareja teatral con Ernesto Bianco, con quien compartió el éxito de 'Mi querido mentiroso'.  Ledesma también se puso tras la tablas para dirigir obras como 'Tres hermanas', 'De puerto en puerta' y 'El último padre'.
Entre sus obras más recordadas se encuentran 'La muerte de un viajante' de Arthur Miller y 'El zoo de cristal' de Tennesse Williams, por el cual ganó el premio María Guerrero en los dos rubros, dirección e interpretación. De su paso por la televisión, Ledesma se lució en ciclos como 'Alta Comedia', 'Situación Límite' y 'Cuentos para ver'.


Defensora de los derechos de los actores, Inda mereció dos diplomas al mérito del Premio Konex -en 1981 y 1991-y el premio María Guerrero.

Edvard Munch

Nace en Löten (Noruega) en 1863. Hijo de un médico, cirujano militar, la familia se traslada en 1864 a Cristianía (conocida como Oslo desde 1924). En 1880 abandona sus estudios de Ingeniería y decide ser pintor. Reside en Cristianía hasta 1889, cuando realiza su primer viaje a París (1889-91) al ganar una beca estatal. Después de varias estancias en París y Alemania, desde 1908 reside en Noruega. Muere en Ekely en 1944, a los 81 años de edad.




Munch y la enfermedad


Desde muy niño Munch sufre la experiencia de la enfermedad y la muerte.
En 1868, cuando sólo tiene 5 años, muere su madre de tuberculosis.
A los 14 años de edad (1877), muere de tuberculosis su hermana Sophie, de 15 años.


Su padre muere en 1889 mientras él está en París. Munch se siente muy afectado, al sufrir una probable reacción patológica de duelo, al no haber podido despedirse adecuadamente de su padre, con quien mantuvo siempre unas relaciones difíciles. Desde entonces presenta una gran preocupación por el mantenimiento económico de su familia.

Historial médico de Munch

Se conocen varios ingresos en sanatorios de Munch: Le Havre (1890), Suiza (1900), Bad Elgersburg (Turingia, 1905) o Copenhague (1909).


A lo largo de su vida, recibe diferentes diagnósticos.


1889 - Sufre una "grave enfermedad" que le obliga a internarse dos meses en Le Havre (Francia). Durante la convalecencia pinta La Primavera, repetición del tema de La niña enferma.
1891 - Se traslada dos meses a Niza "por enfermedad".
1904 - Consumo de alcohol a raíz de discrepancias con su mecenas, el Dr. Max Linde, de Lubeck.
1905 - En Bad Elgersburg (Turingia) trata de curarse de "neurastenia y alcoholismo".
1908 - "Colapso nervioso". Podemos considerar esta fecha como el punto que divide la obra de Munch en dos periodos.
1909 - Seis meses en un sanatorio de Copenhague (donde pinta La enfermera, cuadro conservado actualmente en Bergen).
1930 - Enfermedad de los ojos.

Frases de Munch sobre la enfermedad

"La enfermedad, la locura y la muerte son los ángeles negros que custodiaron mi cuna y me acompañaron durante toda la vida".

"Sin el miedo y la enfermedad mi vida sería como un bote sin remos".

"Me daba miedo mi propia sombra a la luz de la luna".

"Me hallaba al borde de la locura- no faltó mucho".


El uso del color en la obra de Munch
Selección y reelaboración de Prof. Elsa Sposaro
basada en el artículo de Edwin García Maldonado

El color en la pintura ha sido a lo largo de la historia un instrumento o un medio para representar y recrear la realidad, pero esta realidad puede ser la que el artista tiene ante sus ojos como también, una mucho mas subjetiva, emocional, sujeta a sus propios intereses. En tal sentido, el expresionismo entendido como la suprema necesidad de exteriorizar y plasmar en una obra plástica todo el cúmulo interno de sensaciones y visiones de un creador, es la corriente que toma espacio en la obra de Edvard Munch (1863- 1944) cuando éste alcanza una madurez y estilos particulares.

El color dentro del expresionismo de Munch pasa a jugar un papel fundamental para transmitir interpretaciones subjetivas, más allá de la mera representación del mundo externo; es por ello, que el color se convierte en el protagonista que comunica y se dirige directamente al espectador para hacerlo sobrecoger a través de las pinceladas vigorosas que plasmaron colores mayormente puros y yuxtapuestos, altos contrastes llenos de dinamismo y perturbación. No obstante, el color que presentan las obras de Munch no es monótono, continuo, perenne; por el contrario, fue transformándose al pasar del tiempo en función de los múltiples y variantes estados de ánimo del artista, responsables de los mensajes de angustia, soledad, desesperanza, miedo, expectación y demás emociones que lo invadían constantemente.

En este orden de ideas, se aprecia en las primeras obras expresionistas del pintor una paleta dominada por los tonos ocres, azules y verdes que reflejan parte del dolor y angustias que Munch experimentaba debido especialmente a la pérdida de su querida hermana Sophie, hecho que ineludiblemente marcó su vida para ensombrecerla aún mas dentro de la sensación de soledad en incomprensión que lo rodeaba. De este periodo es La Niña Enferma, obra con la que el artista comienza a evidenciar una paleta y estilo propios, sujetos a las necesidades de su mundo interno, escapando de las limitaciones y convencionalismos que el realismo había dejado en su obra precedente. Para ahondar en dicha obra es preciso hablar de un plano del contenido y un plano de la expresión basado en el análisis lingüístico de Hjelmslev “toda lengua se presenta inmediatamente como un sistema de signos, es decir, como un sistema de unidades de expresión a las cuales está unido un contenido”. (Hjelmslev, L. 1966)


La niña enferma - Munch

La forma que delimita a la muerte como tema es la configuración de los elementos presentes en la pintura; así, la niña con su pose lánguida, vestida con tonos verdosos y azules que agudizan la sensación de abatimiento de la victima, cuya cabeza reposa sobre un almohadón blanco para reflejar probablemente la inocencia y pureza de la convaleciente; la señora vigilante de las últimas horas de vida de aquella (¿acaso un recuerdo también de su madre muerta?) ataviada igualmente con tonos fríos, opacos. Esta escena pone de manifiesto la precariedad e impotencia ante el preludio de la muerte, la batalla de emociones que se baten dentro del alma del artista al ser testigo del fallecimiento de su madre y hermana sin que él pudiera evitarlo, al igual que la señora que cuida de la niña en esta obra. “En su primera obra maestra ( La Niña Enferma), Munch rememora, nueve años más tarde, la muerte de su hermana Sophie, cuando el artista tenía trece años”. (García, M. 2007)

Dentro del plano de contenido, la muerte es la temática escogida para ser representada, por lo tanto, ésta se traduce como la sustancia de la cual parte el artista; la pequeña niña que aparece en este cuadro, presenta un estado paupérrimo de salud, es una moribunda que se prepara para dejar el mundo terrenal sin esperanzas ni reproches; por tal motivo, los ocres y verdes fríos ocupan la mayor parte del lienzo. El autor recrea a través de esta imagen la ausencia de su hermana, traspolándose el sentimiento de pérdida de manera indirecta; es muy probable que Munch evitara afrontar conscientemente el recuerdo del fallecimiento y ausencia, recurriendo entonces a la sublimación como medio de escape, el breve olvido del sufrimiento continuo del que padecía su espíritu acongojado.

Adentrándose en el plano de la expresión, encontramos definida la sustancia por medio de los colores predominantemente fríos que Munch eligió para la niña enferma: ocres, azules, verdes y algunos rojos dominan la composición. Las pinceladas gruesas, rápidas y fuertes aplicadas con óleo, dejan entrever la pasión con la que el autor se entregó al proceso creativo al presentar una textura bastante irregular, tosca que no oculta los trazos del pincel. Grandes áreas de color invaden el espacio formato, los ocres se apoderan del campo visual, provocando una homogeneidad cromática y emocional para plasmar tristeza y resignación, rota con la tímida incursión de rojos y del blanco que contrastan ampliamente con las figuras humanas presentes (opacas) agudizando de esta forma, el desasosiego que embarga la composición.

La forma bajo el plano de la expresión se manifiesta por medio de la yuxtaposición de los colores entre sí, los contrastes altos predominantes entre las pequeñas pero brillantes zonas claras con las amplias zonas oscuras, la composición vertical que alarga y dirige la mirada del espectador hacia arriba y hacia abajo (entre el rostro de la niña y el vaso puesto sobre una mesita al pie de la cama, dinamizando la escena, el lienzo que funciona como soporte y los óleos cuya pastosidad enriquece de igual manera la obra en función de la textura.

Con el transcurrir de los años, Munch sigue siendo victima de múltiples estados de ánimo agobiantes, debido a las continuas pérdidas, fracasos, decepciones, desilusiones y soledad que lo embargan; en concordancia con este oscuro panorama subjetivo, las posteriores obras del artista mantienen una linealidad temática, mas no cromática; entran a la escena colores mas brillantes, puros, luminosos que gritan con fuerza toda la tragedia del alma del pintor y del hombre en general, tal como lo dejan ver obras como El Grito y La Danza de la Vida entre muchas otras.




 Su famosa pieza El Grito es muestra del uso arbitrario del color para doblegarse a la voluntad; Desde el punto de vista del plano del contenido, la sustancia se configura a través de los poderosos sentimientos de angustia, incertidumbre y soledad del hombre moderno, cuya vida de ciudad no lo protege contra los avatares del alma. La figura central plasmada en colores puros y altamente contrastantes de amarillos, naranjas, verdes y azules para trasmitir la sensación de angustia y abatimiento, se convierte en icono del hombre como especie, un sujeto asexual o mejor: andrógino, inmerso e indefenso en la paradójica soledad entre la multitud, la insignificancia en medio de la fuerza de la naturaleza, recreada con tonos dramáticos de tonos cálidos en contraste con tonos fríos, al mismo tiempo que se plantea el ensimismamiento del hombre dentro de su materialismo banal y costumbres sociales que coartan la sensibilidad, plasmados en colores ocres y negro para evidenciar la carencia u ocultamiento de las emociones.



La forma dentro del contenido se presenta en la contraposición de sentimientos distintos dentro de un mismo ser y en un mismo momento; la figura central que lanza un alarido esta trasmitiendo diversos mensajes al espectador, quien es llamado desesperadamente a entrar en la obra y convertirse en el elemento de empatía que contextualice al personaje de manera acrónica y espacial, otorgándole la significación requerida, cuando Munch se siente presa del miedo al ver con asombro las “lenguas de fuego” que tenía el cielo y el azul inmenso y devorador del mar, equivalente a la tristeza, soledad. Éste se opone a las figuras lejanas e indiferentes que representan la impavidez del hombre contemporáneo ante su propio mundo interno y a la naturaleza.



Pasando al plano de la expresión, el color como sustancia se transforma en una bestia salvaje, libre de ataduras formales y es por ello que se observa la conjunción de muchos tono brillantes y puros dentro de un mismo elemento: la figura andrógina del centro se contorsiona en medio de rojos, azules, amarillos y naranjas en un cuerpo distorsionado también en su forma; el personaje es reforzado a nivel cromático con la inclusión de trazos manuales con ceras o creyones de diversos colores, enfatizando profundamente la tormenta emocional que lo embarga. El cielo es de un rojo furioso, casi diabólico, acompañado de naranjas y verdes que aterroriza al protagonista e inclusive al espectador, chocando con el frío de los azules puros del agua, cuyos valores son igualmente drásticos; el puente se configura por medio de marrones, amarillos y rojos puros que hacen resaltar los contornos negros de las dos figuras del fondo.



En relación a la forma en el contenido, ésta se organiza en función de la riqueza cromática y el impacto visual que la obra provoca en el espectador debido a lo tosco del trazo, lo puro de los colores, lo brillante de los contrastes y la agresividad de los rayones casi autónomos que se superponen a los colores del fondo. La composición se hace vibrante al incluir dentro de la misma a las líneas diagonales del puente, las cuales atraviesan gran parte del cuadro y le brindan movimiento. La pincelada ondulada con la que se construyó el cielo, la figura humanoide y los demás elementos visuales otorgan igualmente movimiento a las formas y entran en conflicto con las rectas del mencionado puente; todo enmarcado en un formato vertical de óleo y pasteles sobre lienzo.



Llegados los últimos años de vida de Munch pareciera que la vida fue un poco más complaciente y condescendiente con su existencia o quizás sólo estaba habituado al sufrimiento continuo por lo que aparentemente su obra refleja a nivel cromático una paleta más “dócil” suave y análoga, compuesta mayormente de valores azules y verdes cuya sensación sigue, pese a todo, trasmitiendo una profunda melancolía. Correspondiente a este periodo se encuentra Entre el reloj y la cama, un autorretrato pintado en las posteridades de su vida en su finca a las afueras de la ciudad.



El plano del contenido de esta obra nos habla nuevamente de la soledad aunada a la indiferencia y el aislamiento como sustancia. La obra obedece al igual que sus primeros trabajos a la introspección constante del artista entre sus conflictos internos. No obstante, dichos sentimientos son experimentados por muchas personas en cualquier parte del mundo, por lo que a pesar de ser un autorretrato, la pintura no deja de hablar por la condición humana a nivel emotivo; para ello Munch se vale de colores predominantemente fríos y planos que traducen una simplicidad y sencillez cargada de ensimismamiento y nostalgia.



Como forma se concibe a la reflexión, la introspección, la lejanía y la indiferencia como hilos conductores del trabajo y de la vida del autor, que al igual que muchas personas, experimentó un largo proceso de auto conocimiento que lo condujo a vivir o resignarse a vivir en completa ausencia de compañía.



Pasando al plano de la expresión, la sustancia se traduce en los colores igualmente puros de tonalidades opacas y aplicados de forma algo plana que asoman en el espectador la presencia de sentimientos turbios pero aparentemente dominados, expresados entonces en una paleta de azules, blanco y verdes con algunas incursiones en amarrillos y tímidos rojos que hablan de un conformismo y egoísmo al convertir sus composiciones en autorretratos profundamente autobiográficos. Las pinceladas rápidas reflejan la confianza y seguridad adquirida tras una vida de avatares continuos, cuyos contrastes son menores que las obras de épocas anteriores.



La forma en la expresión concuerda con la rapidez en la pincelada, el trazo tosco, cargado de pintura que produce una rica textura, la simplicidad pero maestría en le dibujo, al igual que la selección de los colores mas discretos, austeros que predominan en dicha obra, desembocando en una analogía de fríos. El formato vuelve a ser una vez más de tipo vertical para otorgar mayor dinamismo y elegancia a la composición, en óleo sobre lienzo.


 Melancolía - Munch

 A finales del siglo XIX, la pintura europea comienza a abandonar las corrientes Impresionistas y Naturalistas, en favor de tendencias como el Sintetismo, el Neo-Romanticismo o el Simbolismo. Como todos los pintores, Munch atraviesa distintos periodos en los que pinta influido por otros pintores (su maestro Krohg, el impresionismo de Bonnat en su estancia en París, los retratos de Manet, los grabados japoneses, los pintores del grupo "bohemio" del café Zum schwarzen Ferkel de Berlín), para definitivamente ser considerado como uno de los máximos representantes del Simbolismo.


En su pintura se pueden distinguir varios temas repetitivos como la enfermedad, la muerte, la soledad, la melancolía, la ansiedad, la locura o la desconfianza y el conflicto entre los dos sexos. Sin embargo, puede decirse que son dos los temas fundamentales: la enfermedad y la denuncia de la falsa moral de la sociedad burguesa de su tiempo. Al igual que el teatro de Ibsen, las novelas de Hans Jaeguer o los cuadros de Krohg y otros pintores, Munch pertenece a "los bohemios", como son conocidos los críticos de la hipocresía y la falsa moral de la sociedad burguesa, aquellos que critican los valores recibidos.
Atardecer en el paseo - Munch




                                                               Niezstche - Munch


sábado, 26 de septiembre de 2009

El arte de la esquina
Boletín Nº 26 – Año III


Santiago de Compostela - detalle

































SUMARIO
La Estética del Barroco

Sor Juana Inés de la Cruz

Redondillas

El Museo Van Gogh

El tiempo de los viajes


La Estética del Barroco
Lic. Alicia Grela Vázquez

La Estética del Barroco en Arquitectura realza la curvatura en líneas y planos. Amplía el espacio interior y lo enriquece con ornamentos.
En Italia, la centuria posterior al Alto Renacimiento sigue a Vitrubio y los cánones de la tradición clásica. Pero el cambio en la sociedad lleva a concebir el espacio con mayor movimiento.

La Arquitectura renuncia a la euritmia renacentista y al canon griego. Busca contrastes de luz y sombra, subraya relieves y recarga las superficies exteriores con adornos muchas veces excesivos.


Arquitectura Barroca




























Aparecen nuevas construcciones adornadas con estatuas con pedestales romanos, las fuentes y las terrazas. La cúpula se usa en forma recurrente.

El Barroco se caracteriza por la distorsión de las formas clásicas para reflejar la dinámica del mundo real. La Reforma y la Contrarreforma agitan y renuevan la fe. Las peregrinaciones a lugares santos continúan y se multiplican, y también los monasterios y las iglesias, tanto en Europa como en América.


Catedral de Santiago de Compostela




























El deseo de expresar el poder de la Iglesia y los monarcas se manifiesta
de modo diferente en las distintas naciones. En los países nórdicos se
conserva entre rasgos barrocos el sobrio ideal puritano. En el extremo
opuesto está la América hispana.





















Catedral de México


Cúpula de San Pedro – Miguel Ángel

Las figuras más representativas son Miguel Ángel y Bernini. El primero recurre al empleo de una cúpula no esférica sino elongada, como en San Pedro.
El segundo logra fundir la Arquitectura y la Escultura. Utiliza el oro y el bronce en el altar del Presbiterio romano para exaltar la Cruz.















Altar Barroco














Exaltación de la Cruz

En el exterior del recinto crea una nueva fachada para la ciudad Santa, con calles y plazas de nuevo trazado. Dado que se está en el fragor de la lucha contra la Reforma se hace necesario mostrar que la Cristiandad tiene un centro y ése es Roma. Es por eso que lo protegen cinco Papas en forma sucesiva.

Las composiciones arquitectónicas finalmente están integradas en el paisaje.















Roma barroca
Este modelo del auténtico creador del Barroco se transfiere a Francia, cuando Luis XIV invita a Bernini a su corte para hacer la nueva residencia del Rey Sol. El monarca se considera representante de Dios en la Tierra.


Luis XIV - Bernini




















Versalles es una alegoría del orden cósmico. Así como en el Cielo el Sol tiene su centro, en el palacio la habitación del Rey es el corazón de toda la estructura.


Planta del Palacio de Versalles


























La vida de Luis XIV es teatral. El lujo en su corte es exigido y lleva a la ruina a muchos nobles. Se continúa con el diseño de parques y jardines, mientras tanto el descontento popular crece.

El Barroco asume contornos clásicos con Mansard, quien emplea buhardillas en sus construcciones, por eso llamadas “mansardas”.













































Mansarda

En España la situación es diferente. Dado que la Arquitectura renacentista penetra a fines del siglo XV y se desarrolla un estilo típico: el plateresco (por la influencia que en el tienen los orfebres).



















Proyecto plateresco - Riaño

Los adornos con flores y hojas se esfuman durante el período del purismo que adopta formas más sencillas, que lo llevan a culminar en la austeridad del estilo herreriano.





















Universidad de Alcalá de Henares – Gil de Hontañón- purismo


Catedral de Valladolid - Herrera



























El Manierismo de los seguidores de Miguel Ángel, Rafael y Leonardo es la transición entre el Renacimiento y el Barroco.

En tanto que el Arte Mudéjar (del árabe: tributario) de los musulmanes que deciden permanecer en España y se convierten al catolicismo, crea un Mudéjar plateresco en el siglo XVI que se confunde a veces con la Arquitectura Mozárabe , cuyas expresiones locales son: el aragonés, el toledano, el andaluz y el extremeño.


Torres del Salvador - Mudéjar toledano
































Claustro del Convento de la Rábida -Modéjar andaluz - Huelva


























Monasterio de Guadalupe - Mudéjar extremeño




















El Mudéjar recorre las Edades Media y Moderna y llega hasta nuestros días. Ejemplos de esto son la Feria Iberoamericana de Sevilla y la Plaza de toros de Madrid.



















Plaza de toros de Madrid
El Mudéjar se superpone con las reacciones del Barroco español, introducido por Bernini y Borromini, su sucesor en las tareas de la Basílica de San Pedro. Aunque ambos son los responsables de ese movimiento artístico, el segundo se constituye en jefe de la escuela propagadora del Barroco y da su nombre al Arte, por él conocido como Borrominesco.

La reacción es no sólo contra Herrera y los modelos italianizantes, como los de Crescenzi, Director de las obras del Panteón de los Reyes del Escorial. Toda esta actividad constituye un renacimiento del Plateresco.

Catedral de la Magdalena – Granada – Cano

En su desarrollo posterior se hace churriguerista. Además de su creador, Churriguera, la fórmula más destacada es la de Pedro Ribera.

Barroco churrigueresco

Barroco churrigueresco

Iglesia de Nuestra Sra. de Monserrat – Ribera
El estilo herreriano en su persistencia dificulta el ingreso del Barroco, que al instalarse engalana el Siglo de Oro de la cultura española con fachadas de abigarrada ornamentación, como la del Obradoiro, que Casas Novoa edifica al finalizar este período.


Fachada del Obradoiro - Casas Novoa

Cuando al movimiento le desaparecen los elementos constructivos o le falta un talento innovador repite la tradición plateresca y hace justificadas las frecuentes críticas que olvidan y omiten el enorme aporte de la Estética Barroca.



Sor Juana Inés de la Cruz


(Juana Inés de Asbaje y Ramírez; San Miguel de Nepantla, actual México, 1651 - Ciudad de México, id., 1695) Escritora mexicana. Fue la mayor figura de las letras hispanoamericanas del siglo XVII. Niña prodigio, aprendió a leer y escribir a los tres años, y a los ocho escribió su primera loa. Admirada por su talento y precocidad, a los catorce fue dama de honor de Leonor Carreto, esposa del virrey Antonio Sebastián de Toledo. Apadrinada por los marqueses de Mancera, brilló en la corte virreinal de Nueva España por su erudición y habilidad versificadora.


Pese a la fama de que gozaba, en 1667 ingresó en un convento de las carmelitas descalzas de México y permaneció en él cuatro meses, al cabo de los cuales lo abandonó por problemas de salud. Dos años más tarde entró en un convento de la Orden de San Jerónimo, esta vez definitivamente. Dada su escasa vocación religiosa, parece que sor Juana Inés de la Cruz prefirió el convento al matrimonio para seguir gozando de sus aficiones intelectuales: «Vivir sola... no tener ocupación alguna obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros», escribió.



Sor Juana Inés de la Cruz

Su celda se convirtió en punto de reunión de poetas e intelectuales, como Carlos de Sigüenza y Góngora, pariente y admirador del poeta cordobés, cuya obra introdujo en el virreinato, y también del nuevo virrey, Tomás Antonio de la Cerda, marqués de la Laguna, y de su esposa, Luisa Manrique de Lara, condesa de Paredes, con quien le unió una profunda amistad.
En su celda también llevó a cabo experimentos científicos, reunió una nutrida biblioteca, compuso obras musicales y escribió una extensa obra que abarcó diferentes géneros, desde la poesía y el teatro, en los que se aprecia la influencia de Góngora y Calderón, hasta opúsculos filosóficos y estudios musicales.

Perdida gran parte de esta obra, entre los escritos en prosa que se han conservado cabe señalar la carta Respuesta a sor Filotea de la Cruz, seudónimo de Manuel Fernández de la Cruz, obispo de Puebla. En 1790, éste había hecho publicar la Carta atenagórica, en la que sor Juana hacía una dura crítica al «sermón del Mandato» del jesuita portugués António Vieira sobre las «finezas de Cristo», acompañada de una «Carta de sor Filotea de la Cruz», en la que, aun reconociendo el talento de la autora, le recomendaba que se dedicara a la vida monástica, más acorde con su condición de monja y mujer, que a la reflexión teológica, ejercicio reservado a los hombres.
A pesar de la contundencia de su respuesta, en la que daba cuenta de su vida y reivindicaba el derecho de las mujeres al aprendizaje, pues el conocimiento «no sólo les es lícito, sino muy provechoso», la crítica del obispo la afectó profundamente, tanto, que poco después sor Juana Inés de la Cruz vendió su biblioteca y todo cuanto poseía, destinó lo obtenido a beneficencia y se consagró por completo a la vida religiosa.

Murió mientras ayudaba a sus compañeras enfermas durante la epidemia de cólera que asoló México en el año 1695. La poesía del Barroco alcanzó con ella su momento culminante, y al mismo tiempo introdujo elementos analíticos y reflexivos que anticipaban a los poetas de la Ilustración del siglo XVIII.
Sus obras completas se publicaron en España en tres volúmenes: Inundación castálida de la única poetisa, musa décima, sor Juana Inés de la Cruz (1689), Segundo volumen de las obras de sor Juana Inés de la Cruz (1692) y Fama y obras póstumas del Fénix de México (1700).


La obra de Sor Juana Inés de la Cruz

Aunque su obra parece inscribirse dentro del culteranismo de inspiración gongorina y del conceptismo, tendencias características del barroco, el ingenio y originalidad de Sor Juana Inés de la Cruz la han colocado por encima de cualquier escuela o corriente particular. Ya desde la infancia demostró gran sensibilidad artística y una infatigable sed de conocimientos que, con el tiempo, la llevaron a emprender una aventura intelectual y artística a través de disciplinas tales como la teología, la filosofía, la astronomía, la pintura, las humanidades y, por supuesto, la literatura, que la convertirían en una de las personalidades más complejas y singulares de las letras hispanoamericanas.

En la poesía de sor Juana hay numerosas y elocuentes composiciones profanas (redondillas, endechas, liras y sonetos), entre las que destacan las de tema amoroso, como los sonetos que comienzan con "Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba..." y "Detente, sombra de mi bien esquivo...". También abunda en ella la temática mística, en la que una fervorosa espiritualidad se combina con la hondura de su pensamiento, tal como sucede en el caso de "A la Asunción", delicada pieza lírica en honor a la Virgen María.



Firma autógrafa de Sor Juana

Mención aparte merece Primero sueño, poema de casi mil versos escritos a la manera gongorina en el que sor Juana describe, de forma simbólica, el impulso del conocimiento humano que rebasa las barreras físicas y temporales para convertirse en un ejercicio de puro y libre goce intelectual. El trabajo poético de la monja se completa con varios hermosos villancicos que en su época gozaron de mucha popularidad.

En el terreno de la dramaturgia escribió dieciocho loas, dos sainetes (la comedia de capa y espada Los empeños de una casa y el juguete mitológico-galante Amor es más laberinto), un sarao o fin de fiesta, así como tres autos sacramentales: El divino Narciso, San Hermenigildo y El cetro de San José. Aunque la influencia de Calderón resulta evidente en muchos de estos trabajos, la claridad y belleza del desarrollo posee un acento muy personal.

La prosa de la autora es menos abundante, pero de pareja brillantez. Esta parte de su obra se encuentra formada por textos devotos como la célebre Carta athenagórica (1690), y sobre todo por la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz (1691), escrita para contestar a la exhortación que le hiciera firmando con ese seudónimo el obispo de Puebla para que frenara su desarrollo intelectual. Esta última constituye una fuente de primera mano que permite conocer no sólo detalles interesantes sobre su vida, sino que también revela aspectos de su perfil psicológico. En ese texto hay mucha información relacionada con su capacidad intelectual y con lo que el filósofo Ramón Xirau llamó su "excepcionalísima apetencia de saber", aspecto que la llevó a interesarse también por la ciencia, como lo prueba el hecho de que en su celda, junto con sus libros e instrumentos musicales, había también mapas y aparatos científicos.



Redondillas
Sor Juana Inés de la Cruz




Hombres necios que acusáis

a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.


Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?


Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para, pretendida, Tais;
en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual:
quejándoos si os tratan mal;
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis,
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere,
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis de afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesas e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.



El Museo Van Gogh



El Museo Van Gogh de Amsterdam expondrá 120 cartas del célebre pintor holandés
“Hay mucha gente para quien las palabras no son nada. Sin embargo, ¿no crees que es tan interesante y complicado decir algo bien como pintarlo?“

Vincent van Gogh a Emile Bernard, 19 de abril de 1888
El Museo Van Gogh expone “Cartas Van Gogh” desde el 9 de octubre al 3 de enero de 2010. Algunas de las cartas que se podrán ver en la exposición serán exhibidas junto a la obra a la cual hacen referencia los textos. Pinturas, dibujos y bosquejos completarán esta muestra, que contará con el préstamo de tres cartas que escribió a Emile Bernard (1868-1941) . Se trata de una de las pocas veces que se podrá ver reunido este conjunto documental en una exposición. Será una oportunidad única para comparar los trazos que incluyó en algunas cartas con las obras que finalmente materializó.

Esta exposición ha sido concebida por el museo como apoyo al lanzamiento de una edición internacional de la correspondencia completa del pintor holandés en inglés, holandés y francés, que constará de seis volúmenes y a la que además se tendrá acceso gratuitamente por Internet. Se ilustrarán 900 cartas, 820 escritas por Van Gogh y 80 dirigidas a él.
La iniciativa es fruto de 15 años de investigaciones del museo holandés, del instituto Huygens y de la Real Academia de las Artes y las Ciencias de Holanda.




El tiempo de los Viajes

Bejarano – escritora – Murcia - España

“Me encantan esos tiempos muertos de los viajes en los que no hay nada que hacer, excepto pensar.”



Siento no poder hacer referencia a la persona que la dijo. Sólo me fijé en la frase escrita sobre la fotografía de una mujer hermosa, rayana en los cuarenta.Después de leer la frase, acaricié con la vista otra vez a la mujer de la revista. Confirmé que era hermosa, quizá con esa hermosura que regala la edad. Tenía unos ojos claro-grisáceos y por sus pecas y el tono de sus cejas, supuse que era pelirroja, ya que los cabellos se confundían, en la penumbra, con el fondo de la foto. No me importó en aquel momento saber quién era la dama, sino lo que expresaba. Me sentí en consonancia con su pensamiento. Me disgusta viajar, no por el hecho de conocer nuevos lugares sino por la incomodidad de tener que hacerlo en coche, (me mareo) o soportar los largos recorridos en tren, sentada durante muchas horas en la misma postura y que mi maltrecha circulación me pase factura. Desde luego que prefiero el tren, por lo cómodo, y porque aunque viaje en compañía, puedo elegir estar sola... Como el viaje por la vida…Porque la vida es como un viaje; las metas siempre claras, se mantienen lejanas y cambian muy poco, mientras la vida diaria pasa y la consumimos con tanta celeridad que apenas la saboreamos. Lo mismo que el paisaje observado a través de la ventanilla del tren; lo cercano pasa veloz y velado para nuestra retina, mientras la lejanía aparece a nuestros ojos como estática e inalcanzable. Los árboles nos impiden ver el bosque. Es en esos instantes cuando empiezo a repasar acontecimientos vividos, a sopesarlos, a tratar el modo de retocarlos, buscarles coherencia o justificación… O fantaseo con nuevos objetivos, planeo actividades futuras, dejo que mi fantasía trabaje para olvidarme del maldito viaje…A veces, cuando miro por la ventanilla y veo un hermoso paisaje con gentes atareadas que trabajan ensimismadas en el quehacer diario, pienso en si ellos serán conscientes de que forman parte de ese hermoso paisaje, que son protagonistas de la belleza de un cuadro. Y lo pinto con el pensamiento, juego con los colores, con los personajes, con la composición.De esta manera voy cavilando sobre mi pasado, presente y futuro: Analizo y sopeso actuaciones o decisiones que tomé o no a la ligera, hago mis consideraciones sobre lo que hice bien o mal y así poder aprender de mis errores o aciertos; Estudio las actuaciones que he de acometer llegada al destino; A veces, distraigo la mirada en el paisaje, que va cambiando al ritmo del tren. Siempre hay alguna imagen que me distrae por momentos de mis cavilaciones anteriores y me sumerge en otras más sugerentes; saco mi pincel mental, esbozo sombras por aquí, luces por allá, mezclo colores, telas, papeles… Voy, al ritmo del tren, de pensamiento en pensamiento, de imagen en imagen o de uno a la otra... Paso con tanto placer por tantas historias interiores y exteriores que el viaje se hace incluso placentero. Me pareció más corto de lo que me esperaba. La única contrariedad es advertir que la llegada a destino supone la lejanía de mi mundo diario, de mi casa y de los míos.... ¡Pero he de entender que todo es vida!
Bejarano