domingo, 14 de marzo de 2010

Boletín  "El arte de la esquina"

Nº 32 - Año III
Marzo de 2010


Paisaje - Munch
 
SUMARIO


La Estética del Barroco (octava parte)

Inda Ledesma

Edvard Munch


El uso del color en la obra de Munch




La Estética del Barroco (octava parte)
Lic. Alicia Grela Vázquez

La Estética barroca es la expresión de una particular cosmovisión. un buen ejemplo de ello lo da España. La ruina económica y el desaliento se suman al deterioro del poder político de los Reyes en beneficio de sus favoritos, mientras sigue vigente la Inquisición. El territorio imperial comienza a perderse y con esto crece el afán de gloria.

Los géneros literarios: lírico, narrativo y dramático toman formas definidas y maduran con los grandes autores del Siglo de Oro. En la Poesía se manifiesta la oposición entre el culteranismo (formal) con "Las Soledades" de Góngora y el conceptismo (intelectual) con "El amor constante más allá de la muerte" de Quevedo.










El fervor religioso que hace a Ignacio de Loyola crear la Compañía de Jesús, como iglesia militante, lleva a Teresa de Ávila a "Las Fundaciones" y a escribir  "Las Moradas" en un estilo espontáneo e ingenuo.



                                       
                                                                      Ignacio de Loyola



                                       



                                               


La mística encuentra variadas expresiones en el "Cántico espiritual" de San Juan de la Cruz y en "Los Nombres de Cristo" de Fray Luis de León.


             
              San Juan de la Cruz



                                                    


Miguel de Cervantes logra con "El Quijote" elaborar la primera novela moderna en español. Sus personajes son  individuos y no arquetipos. Y así como en los anteriores géneros el Barroco alcanza la cumbre con autores destacadísimos y piezas asombrosamente acabadas.


                                     

 Lope de Vega en "Fuente Ovejuna" logra con versos de métrica distinta hacer una obra nacional y universal, para expresar las contradicciones entre el poder feudal de los señores y el real de los monarcas; los intereses de los habitantes de las ciudades y de los campesinos; las torturas y los abusos, los privilegios y los derechos.



                                             





Lope de Vega (1562-1635) La Dama Boba. Es uno de los manuscritos, de las más de cuatrocientas comedias quese conservan salidas de su pluma. Lope de Vega firma el manuscrito en Madrid el 28 de abril de 1613, y a partir deese momento se inicia una nueva fase del manuscrito.


Calderón de la Barca  combina heptasílabos, endecasílabos y octosílabos en rima consonante en "La vida es sueño". Hace suya una concepción barroca en la estructura dramática, los personajes y el tratamiento de los temas, especialmente el de la libertad, que es central en la Filosofía de la Modernidad.


                                   






Ésta es una época de mucha complejidad tanto enEuropa  como en América . En España Tirso presenta "El burlador de Sevilla".


Tirso de Molina


El burlador de Sevilla


Don Juan


En ultramar Sor Juana Inés de la Cruz escribe teatro, poesía y relatos que no le impiden considerarse "La peor de todas".






La épica tiene un representante en Martín del Barco Centenera, autor de "La Argentina".


Centenera



Ilustración de la Argentina


El Nuevo Mundo irrumpe en el Viejo con su flora, su fauna, su geografía y sus grupos étnicos. Esto provoca cambios fundamentales en ambos lados del Atlántico. Europa ve consolidarse los Estados Nacionales y el surgimiento de los centros coloniales. América sufre la conquista y comienza a mezclarse en sus creencias, culturas y pueblos. La espada y la cruz dominan. Los segundones de hidalgos realizan sus sueños más ambiciosos al amparo de la expansión  del siglo. Es el momento de la mayor exuberancia, lujo y decadencia y corresponde al Barroco.



Un adiós a la genial Inda Ledesma
Oscar Portela




Nada por aquí. Nada por allá. Murió Inda Ledesma. ¿Y quién era preguntarán los más jóvenes?

Y los que acostumbrados al “rating”, los que reverencian el éxito de "Avatar", los que todo lo saben acerca de los nuevos directores de cine que para presentarse ostentan “tarjetas” en las cuales se dice... Inda fue de todos los personajes del gran arte cinematográfico que conocí la más importante – junto a Maria Rosa Gallo – de las actrices-directoras del teatro argentino, y una de las actrices excepcionales de la escena múltiple – que merece morir en el desconocimiento de sus connacionales- en un tiempo de indigencia, en la que nada tiene importancia como no ser los comerciales del “reality-show”, mientras actrices de otros países, gozaron y gozan, hasta la ancianidad, de honores y hasta de tributos protagónicos, mientras a Inda jamás el periodismo amarillo la invitó, (Tiene la palabra) … para que explique cuál era el legado que deja hoy a una nación, pobre en ejemplos de excelencia, en todos los ámbitos de la vida social.

Basta con recordar los nombres con los que se codeó en el escenario: Shakespeare, Moliere, Miller, Euripides, Williams, Chejov, O´Neill, Brecht, su amado Pirandello, y tantos otros...

A su lado China Zorrilla resulta una figura de circulación, mientras Inda vivió y vive solo en las escenas de un espectáculo: yo llevo en la memoria la aparición suya, deslumbrante, en un filme raro como “Flop” de Eduardo Mignona (estoy convencido de que en nuestro país solo ella era capaz de hacerlo), como el de crear un personaje caro al mejor Fellini, y llevaré en mi memoria su puesta de “Lisistrata” en el Teatro “San Martín”, pero lloraré no haberla visto en su “Medea” de Euripides, y en su “MacBeth” del Cisne de Avon.




Inda podía hacer lo que quisiese pero era fundamentalmente una trágica.

Productora y directora dejó a la televisión argentina una de las experiencias más estremecedores de lo que debe ser una TV. formadora de Cultura: su dirección del “Israfel” de Abelardo Castillo, con una de las más perfectas actuaciones de Alcón a lo largo de su extraordinaria carrera.

No se reunirán multitudes para despedirla: los que la conocieron y trabajaron con ella callarán lo que fue y el periodismo estará ocupado en la vida de Ricardo Rokefort: esa es la argentina de la “Demokracia” que muchos alaban: Sea la Eternidad para Inda Ledesma, ejemplo de conducta humana, de genio y disciplina como actriz: esas virtudes que faltan en este triste país que hoy vivimos: ¿que ya vendrán tiempos mejores? Jean Moreau la comprendería, solo que Inda no filmo en los países en los que trabajó la enorme actriz francesa, que alguna vez seguramente se reunirá con su par argentina.

ÓSCAR PORTELA, nacido en la provincia de Corrientes (Argentina), es escritor y ensayista. Ha publicado, entre otros títulos, Senderos en el bosque; Los nuevos asilos; Memorial de Corrientes y La memoria de Láquesis.



Inda
Selección Elsa Sposaro





Inda Ledesma nació el 29 de marzo de 1926. Dio sus primeros pasos en el mundo del espectáculo en 1945. Formó parte del elenco de 'El Avaro de Moliere'. En 1964 se hizo cargo de la dirección artística del Teatro Argentino.
Filmó  más de 20 películas .

1. Ciudad invisible (medium length film - 2008)
2. Un amor de Borges (2000) Doña Leonor Acevedo de Borges
3. Quereme así (Piantao) (1997)
4. Años rebeldes (1996)
5. Hasta donde llegan tus ojos (1995)
6. Flop (1990)
7. Los días de junio (1985)
8. Seis pasajes al infierno (1976)
9. Allá donde muere el viento (unpublished - 1976)
10. Los orilleros (1975)
11. Los días que me diste (1975) Amalia
12. Voy a hablar de la esperanza (1964)
13. El perseguidor (1962)
14. Huis Clos (A puerta cerrada) (1962)
15. El último piso (1962)
16. Sección desaparecidos (1958) Amanda Merlino
17. Historia de una carta (1957)
18. Todo sea para bien (1957)
19. Mi hermano Esopo (Historia de un Mateo) (1952)
20. El hombre de las sorpresas (1949) Sra. Bullosi
21. Hoy cumple años mamá (1948)
22. Viaje sin regreso (1946)


Forjó una inolvidable pareja teatral con Ernesto Bianco, con quien compartió el éxito de 'Mi querido mentiroso'.  Ledesma también se puso tras la tablas para dirigir obras como 'Tres hermanas', 'De puerto en puerta' y 'El último padre'.
Entre sus obras más recordadas se encuentran 'La muerte de un viajante' de Arthur Miller y 'El zoo de cristal' de Tennesse Williams, por el cual ganó el premio María Guerrero en los dos rubros, dirección e interpretación. De su paso por la televisión, Ledesma se lució en ciclos como 'Alta Comedia', 'Situación Límite' y 'Cuentos para ver'.


Defensora de los derechos de los actores, Inda mereció dos diplomas al mérito del Premio Konex -en 1981 y 1991-y el premio María Guerrero.

Edvard Munch

Nace en Löten (Noruega) en 1863. Hijo de un médico, cirujano militar, la familia se traslada en 1864 a Cristianía (conocida como Oslo desde 1924). En 1880 abandona sus estudios de Ingeniería y decide ser pintor. Reside en Cristianía hasta 1889, cuando realiza su primer viaje a París (1889-91) al ganar una beca estatal. Después de varias estancias en París y Alemania, desde 1908 reside en Noruega. Muere en Ekely en 1944, a los 81 años de edad.




Munch y la enfermedad


Desde muy niño Munch sufre la experiencia de la enfermedad y la muerte.
En 1868, cuando sólo tiene 5 años, muere su madre de tuberculosis.
A los 14 años de edad (1877), muere de tuberculosis su hermana Sophie, de 15 años.


Su padre muere en 1889 mientras él está en París. Munch se siente muy afectado, al sufrir una probable reacción patológica de duelo, al no haber podido despedirse adecuadamente de su padre, con quien mantuvo siempre unas relaciones difíciles. Desde entonces presenta una gran preocupación por el mantenimiento económico de su familia.

Historial médico de Munch

Se conocen varios ingresos en sanatorios de Munch: Le Havre (1890), Suiza (1900), Bad Elgersburg (Turingia, 1905) o Copenhague (1909).


A lo largo de su vida, recibe diferentes diagnósticos.


1889 - Sufre una "grave enfermedad" que le obliga a internarse dos meses en Le Havre (Francia). Durante la convalecencia pinta La Primavera, repetición del tema de La niña enferma.
1891 - Se traslada dos meses a Niza "por enfermedad".
1904 - Consumo de alcohol a raíz de discrepancias con su mecenas, el Dr. Max Linde, de Lubeck.
1905 - En Bad Elgersburg (Turingia) trata de curarse de "neurastenia y alcoholismo".
1908 - "Colapso nervioso". Podemos considerar esta fecha como el punto que divide la obra de Munch en dos periodos.
1909 - Seis meses en un sanatorio de Copenhague (donde pinta La enfermera, cuadro conservado actualmente en Bergen).
1930 - Enfermedad de los ojos.

Frases de Munch sobre la enfermedad

"La enfermedad, la locura y la muerte son los ángeles negros que custodiaron mi cuna y me acompañaron durante toda la vida".

"Sin el miedo y la enfermedad mi vida sería como un bote sin remos".

"Me daba miedo mi propia sombra a la luz de la luna".

"Me hallaba al borde de la locura- no faltó mucho".


El uso del color en la obra de Munch
Selección y reelaboración de Prof. Elsa Sposaro
basada en el artículo de Edwin García Maldonado

El color en la pintura ha sido a lo largo de la historia un instrumento o un medio para representar y recrear la realidad, pero esta realidad puede ser la que el artista tiene ante sus ojos como también, una mucho mas subjetiva, emocional, sujeta a sus propios intereses. En tal sentido, el expresionismo entendido como la suprema necesidad de exteriorizar y plasmar en una obra plástica todo el cúmulo interno de sensaciones y visiones de un creador, es la corriente que toma espacio en la obra de Edvard Munch (1863- 1944) cuando éste alcanza una madurez y estilos particulares.

El color dentro del expresionismo de Munch pasa a jugar un papel fundamental para transmitir interpretaciones subjetivas, más allá de la mera representación del mundo externo; es por ello, que el color se convierte en el protagonista que comunica y se dirige directamente al espectador para hacerlo sobrecoger a través de las pinceladas vigorosas que plasmaron colores mayormente puros y yuxtapuestos, altos contrastes llenos de dinamismo y perturbación. No obstante, el color que presentan las obras de Munch no es monótono, continuo, perenne; por el contrario, fue transformándose al pasar del tiempo en función de los múltiples y variantes estados de ánimo del artista, responsables de los mensajes de angustia, soledad, desesperanza, miedo, expectación y demás emociones que lo invadían constantemente.

En este orden de ideas, se aprecia en las primeras obras expresionistas del pintor una paleta dominada por los tonos ocres, azules y verdes que reflejan parte del dolor y angustias que Munch experimentaba debido especialmente a la pérdida de su querida hermana Sophie, hecho que ineludiblemente marcó su vida para ensombrecerla aún mas dentro de la sensación de soledad en incomprensión que lo rodeaba. De este periodo es La Niña Enferma, obra con la que el artista comienza a evidenciar una paleta y estilo propios, sujetos a las necesidades de su mundo interno, escapando de las limitaciones y convencionalismos que el realismo había dejado en su obra precedente. Para ahondar en dicha obra es preciso hablar de un plano del contenido y un plano de la expresión basado en el análisis lingüístico de Hjelmslev “toda lengua se presenta inmediatamente como un sistema de signos, es decir, como un sistema de unidades de expresión a las cuales está unido un contenido”. (Hjelmslev, L. 1966)


La niña enferma - Munch

La forma que delimita a la muerte como tema es la configuración de los elementos presentes en la pintura; así, la niña con su pose lánguida, vestida con tonos verdosos y azules que agudizan la sensación de abatimiento de la victima, cuya cabeza reposa sobre un almohadón blanco para reflejar probablemente la inocencia y pureza de la convaleciente; la señora vigilante de las últimas horas de vida de aquella (¿acaso un recuerdo también de su madre muerta?) ataviada igualmente con tonos fríos, opacos. Esta escena pone de manifiesto la precariedad e impotencia ante el preludio de la muerte, la batalla de emociones que se baten dentro del alma del artista al ser testigo del fallecimiento de su madre y hermana sin que él pudiera evitarlo, al igual que la señora que cuida de la niña en esta obra. “En su primera obra maestra ( La Niña Enferma), Munch rememora, nueve años más tarde, la muerte de su hermana Sophie, cuando el artista tenía trece años”. (García, M. 2007)

Dentro del plano de contenido, la muerte es la temática escogida para ser representada, por lo tanto, ésta se traduce como la sustancia de la cual parte el artista; la pequeña niña que aparece en este cuadro, presenta un estado paupérrimo de salud, es una moribunda que se prepara para dejar el mundo terrenal sin esperanzas ni reproches; por tal motivo, los ocres y verdes fríos ocupan la mayor parte del lienzo. El autor recrea a través de esta imagen la ausencia de su hermana, traspolándose el sentimiento de pérdida de manera indirecta; es muy probable que Munch evitara afrontar conscientemente el recuerdo del fallecimiento y ausencia, recurriendo entonces a la sublimación como medio de escape, el breve olvido del sufrimiento continuo del que padecía su espíritu acongojado.

Adentrándose en el plano de la expresión, encontramos definida la sustancia por medio de los colores predominantemente fríos que Munch eligió para la niña enferma: ocres, azules, verdes y algunos rojos dominan la composición. Las pinceladas gruesas, rápidas y fuertes aplicadas con óleo, dejan entrever la pasión con la que el autor se entregó al proceso creativo al presentar una textura bastante irregular, tosca que no oculta los trazos del pincel. Grandes áreas de color invaden el espacio formato, los ocres se apoderan del campo visual, provocando una homogeneidad cromática y emocional para plasmar tristeza y resignación, rota con la tímida incursión de rojos y del blanco que contrastan ampliamente con las figuras humanas presentes (opacas) agudizando de esta forma, el desasosiego que embarga la composición.

La forma bajo el plano de la expresión se manifiesta por medio de la yuxtaposición de los colores entre sí, los contrastes altos predominantes entre las pequeñas pero brillantes zonas claras con las amplias zonas oscuras, la composición vertical que alarga y dirige la mirada del espectador hacia arriba y hacia abajo (entre el rostro de la niña y el vaso puesto sobre una mesita al pie de la cama, dinamizando la escena, el lienzo que funciona como soporte y los óleos cuya pastosidad enriquece de igual manera la obra en función de la textura.

Con el transcurrir de los años, Munch sigue siendo victima de múltiples estados de ánimo agobiantes, debido a las continuas pérdidas, fracasos, decepciones, desilusiones y soledad que lo embargan; en concordancia con este oscuro panorama subjetivo, las posteriores obras del artista mantienen una linealidad temática, mas no cromática; entran a la escena colores mas brillantes, puros, luminosos que gritan con fuerza toda la tragedia del alma del pintor y del hombre en general, tal como lo dejan ver obras como El Grito y La Danza de la Vida entre muchas otras.




 Su famosa pieza El Grito es muestra del uso arbitrario del color para doblegarse a la voluntad; Desde el punto de vista del plano del contenido, la sustancia se configura a través de los poderosos sentimientos de angustia, incertidumbre y soledad del hombre moderno, cuya vida de ciudad no lo protege contra los avatares del alma. La figura central plasmada en colores puros y altamente contrastantes de amarillos, naranjas, verdes y azules para trasmitir la sensación de angustia y abatimiento, se convierte en icono del hombre como especie, un sujeto asexual o mejor: andrógino, inmerso e indefenso en la paradójica soledad entre la multitud, la insignificancia en medio de la fuerza de la naturaleza, recreada con tonos dramáticos de tonos cálidos en contraste con tonos fríos, al mismo tiempo que se plantea el ensimismamiento del hombre dentro de su materialismo banal y costumbres sociales que coartan la sensibilidad, plasmados en colores ocres y negro para evidenciar la carencia u ocultamiento de las emociones.



La forma dentro del contenido se presenta en la contraposición de sentimientos distintos dentro de un mismo ser y en un mismo momento; la figura central que lanza un alarido esta trasmitiendo diversos mensajes al espectador, quien es llamado desesperadamente a entrar en la obra y convertirse en el elemento de empatía que contextualice al personaje de manera acrónica y espacial, otorgándole la significación requerida, cuando Munch se siente presa del miedo al ver con asombro las “lenguas de fuego” que tenía el cielo y el azul inmenso y devorador del mar, equivalente a la tristeza, soledad. Éste se opone a las figuras lejanas e indiferentes que representan la impavidez del hombre contemporáneo ante su propio mundo interno y a la naturaleza.



Pasando al plano de la expresión, el color como sustancia se transforma en una bestia salvaje, libre de ataduras formales y es por ello que se observa la conjunción de muchos tono brillantes y puros dentro de un mismo elemento: la figura andrógina del centro se contorsiona en medio de rojos, azules, amarillos y naranjas en un cuerpo distorsionado también en su forma; el personaje es reforzado a nivel cromático con la inclusión de trazos manuales con ceras o creyones de diversos colores, enfatizando profundamente la tormenta emocional que lo embarga. El cielo es de un rojo furioso, casi diabólico, acompañado de naranjas y verdes que aterroriza al protagonista e inclusive al espectador, chocando con el frío de los azules puros del agua, cuyos valores son igualmente drásticos; el puente se configura por medio de marrones, amarillos y rojos puros que hacen resaltar los contornos negros de las dos figuras del fondo.



En relación a la forma en el contenido, ésta se organiza en función de la riqueza cromática y el impacto visual que la obra provoca en el espectador debido a lo tosco del trazo, lo puro de los colores, lo brillante de los contrastes y la agresividad de los rayones casi autónomos que se superponen a los colores del fondo. La composición se hace vibrante al incluir dentro de la misma a las líneas diagonales del puente, las cuales atraviesan gran parte del cuadro y le brindan movimiento. La pincelada ondulada con la que se construyó el cielo, la figura humanoide y los demás elementos visuales otorgan igualmente movimiento a las formas y entran en conflicto con las rectas del mencionado puente; todo enmarcado en un formato vertical de óleo y pasteles sobre lienzo.



Llegados los últimos años de vida de Munch pareciera que la vida fue un poco más complaciente y condescendiente con su existencia o quizás sólo estaba habituado al sufrimiento continuo por lo que aparentemente su obra refleja a nivel cromático una paleta más “dócil” suave y análoga, compuesta mayormente de valores azules y verdes cuya sensación sigue, pese a todo, trasmitiendo una profunda melancolía. Correspondiente a este periodo se encuentra Entre el reloj y la cama, un autorretrato pintado en las posteridades de su vida en su finca a las afueras de la ciudad.



El plano del contenido de esta obra nos habla nuevamente de la soledad aunada a la indiferencia y el aislamiento como sustancia. La obra obedece al igual que sus primeros trabajos a la introspección constante del artista entre sus conflictos internos. No obstante, dichos sentimientos son experimentados por muchas personas en cualquier parte del mundo, por lo que a pesar de ser un autorretrato, la pintura no deja de hablar por la condición humana a nivel emotivo; para ello Munch se vale de colores predominantemente fríos y planos que traducen una simplicidad y sencillez cargada de ensimismamiento y nostalgia.



Como forma se concibe a la reflexión, la introspección, la lejanía y la indiferencia como hilos conductores del trabajo y de la vida del autor, que al igual que muchas personas, experimentó un largo proceso de auto conocimiento que lo condujo a vivir o resignarse a vivir en completa ausencia de compañía.



Pasando al plano de la expresión, la sustancia se traduce en los colores igualmente puros de tonalidades opacas y aplicados de forma algo plana que asoman en el espectador la presencia de sentimientos turbios pero aparentemente dominados, expresados entonces en una paleta de azules, blanco y verdes con algunas incursiones en amarrillos y tímidos rojos que hablan de un conformismo y egoísmo al convertir sus composiciones en autorretratos profundamente autobiográficos. Las pinceladas rápidas reflejan la confianza y seguridad adquirida tras una vida de avatares continuos, cuyos contrastes son menores que las obras de épocas anteriores.



La forma en la expresión concuerda con la rapidez en la pincelada, el trazo tosco, cargado de pintura que produce una rica textura, la simplicidad pero maestría en le dibujo, al igual que la selección de los colores mas discretos, austeros que predominan en dicha obra, desembocando en una analogía de fríos. El formato vuelve a ser una vez más de tipo vertical para otorgar mayor dinamismo y elegancia a la composición, en óleo sobre lienzo.


 Melancolía - Munch

 A finales del siglo XIX, la pintura europea comienza a abandonar las corrientes Impresionistas y Naturalistas, en favor de tendencias como el Sintetismo, el Neo-Romanticismo o el Simbolismo. Como todos los pintores, Munch atraviesa distintos periodos en los que pinta influido por otros pintores (su maestro Krohg, el impresionismo de Bonnat en su estancia en París, los retratos de Manet, los grabados japoneses, los pintores del grupo "bohemio" del café Zum schwarzen Ferkel de Berlín), para definitivamente ser considerado como uno de los máximos representantes del Simbolismo.


En su pintura se pueden distinguir varios temas repetitivos como la enfermedad, la muerte, la soledad, la melancolía, la ansiedad, la locura o la desconfianza y el conflicto entre los dos sexos. Sin embargo, puede decirse que son dos los temas fundamentales: la enfermedad y la denuncia de la falsa moral de la sociedad burguesa de su tiempo. Al igual que el teatro de Ibsen, las novelas de Hans Jaeguer o los cuadros de Krohg y otros pintores, Munch pertenece a "los bohemios", como son conocidos los críticos de la hipocresía y la falsa moral de la sociedad burguesa, aquellos que critican los valores recibidos.
Atardecer en el paseo - Munch




                                                               Niezstche - Munch


1 comentario:

Fallen Lids dijo...

Excelente la entrada de tu blog, y larguisima, pero además el contenido me encantó, barroco, Munch(me encanta Munch, es uno de mis pintores favoritos), e Inda, yo me acuerdo de esa actriz! Vi dos películas en las que trabajaba!! Qué fuerte y que ciertas son sus palabras del video a las mujeres de plaza de mayo que dejaste de youtube.
A mi también me enferma la gente y en sí la importancia que le dan ellos y los medios en sí a las cosas o las personas..hoy en día, es más seguro que un adolescente lea Harry Potter o vea-como vos decias- Avatar o que sepa sobre lo último de la farándula o de los chimentos, antes de leer a Dostoievsky, Baudelaire o ver las películas de Alfred Hitchcock, Fritz Lang u otros.

Te invito a pasar por mi otro Blog, dedicado únicamente a la fotografía:
http://ojoscaleidoscopio.blogspot.com

Saludos enormes!


Flor.