sábado, 19 de noviembre de 2011

El arte de la esquina

El arte de la esquina

Boletín Mensual Nº 52 - Año 5
Noviembre 2011







Ilustración de "Las Gracias" de Ugo Foscolo 




SUMARIO


La Estética del Romanticismo (Sexta Parte)
Acuarelas y pinceles
Lola Frexas, la acuarelista argentina

 

                                                             
  
La Estética del Romanticismo (Sexta Parte)
Lic. Alicia Grela Vázquez


En el prefacio a "Cronwell" Víctor Hugo analiza como fuentes de la inspiración romántica la actitud del militante revolucionario, que exalta la nacionalidad y el patriotismo a ella asociado, y la cosmovisión nostálgica, intimista, centrada en el sentimiento.


Ambos principios rigen las ondas románticas que se propalan a distinta velocidad por el mundo occidental. En Italia, Ugo Foscolo, autor neoclásico, prerromántico anuncia el advenimiento de este nuevo movimiento con su novela "Dei sepolcri".








Comienza el Romanticismo. Il Risorgimento lucha en la Literatura y en la Política contra la dominación extranjera, por la unidad nacional. Giacomo Leopardi, pese a su noble origen, canta al dolor y la desesperación. La motivación la encuentra en sus propios males (físicos y anímicos) y la situación política y social de su país. Para conocer los padecimientos de su vida íntima alcanza la lectura de su "Epistolario" en que todos ellos están documentados.






Giacomo Leopardi

Su erudición sobre la Grecia clásica es capitalizada en los "Ensayos sobre los errores de los antiguos", al tiempo que canaliza su melancolía, verbalizándola. Manifiesta su espíritu patriótico en sus "Cantos a Italia" y "Sobre el monumento a Dante".

Pero es en los últimos poemas en que logra dar con su propio estilo, libre ya de la retórica, como puede apreciarse en "El infinito", "La tarde del día de fiesta", "El sábado de la aldea" y "Quietud después de la tempestad". Por su tono escéptico y gran dominio de la lengua se le compara con Petrarca.


El infinito      Canto XII
Amé siempre esta colina,
y el cerco que me impide ver
más allá del horizonte.
Mirando a lo lejos los espacios ilimitados,
los sobrehumanos silencios y su profunda quietud,
me encuentro con mis pensamientos,
y mi corazón no se asusta.
Escucho los silbidos del viento sobre los campos,
y en medio del infinito silencio tanteo mi voz:
me subyuga lo eterno, las estaciones muertas,
la realidad presente y todos sus sonidos.
Así, a través de esta inmensidad se ahoga mi pensamiento:
y naufrago dulcemente en este mar.

Versión de Carlos López S.




Último canto de Safo    Canto IX

Plácida noche y pudoroso rayo
de la luna que muere; y tú que naces
sobre la roca, entre la muda selva,
nuncio del día; ¡oh caras, deleitosas
apariencias, mientras desconocía
el hado y la pasión! ; ya no sonríe
dulce visión al desolado afecto.
Sólo se aviva nuestro gozo insólito
cuando en el éter líquido girando
va, y por los campos trepidantes, la ola
polvorienta del noto, y cuando el carro,
grave carro de Júpiter, divide,
sobre nuestra cabeza, el aire oscuro.
Nos place, por barrancos y hondos valles,
nadar entre el turbión, y ver la fuga
de espantados rebaños, y del río
en la insegura orilla
la vencedora ira de la onda.

Bello tu manto es, divino cielo;
bella tú, húmeda tierra. ¡Ay! , de esta inmensa
beldad parte ninguna concedieron
los dioses y la suerte despiadada
a la mísera Safo. En tus soberbios
reinos, Natura, esclavo y grave huésped
y amante despreciada soy, y en vano
en tus graciosas formas, suplicante
fijo los ojos. Para mí no ríen
la abierta playa ni de etérea puerta
el matutino albor; no me saludan
el canto de pintados pajarillos
ni el murmullo del haya; ya la sombra
del inclinado sauce, donde corre
del candoroso arroyo el puro seno,
a mi lúbrico pie la ondeante linfa
esquiva desdeñosa
y huye de las riberas perfumadas-

¿Qué pecado, qué exceso tan nefando
manchó mi nacimiento, que tan torvos
se me mostraron cielos y fortuna?
¿En qué pequé de niña, cuando ignara
de maldad es la vida, que privada
de juventud, y desflorado, el huso
de la inflexible Parca retorcía
mi oscuro hilo vital? Incautas voces
tu labio esparce; el destinado evento
rige arcano poder. Arcano es todo
menos nuestro dolor. Prole olvidada,
para el llanto nacemos, y el motivo
sólo los dioses saben. ¡Oh esperanzas
de la más verde edad! A la apariencia
el Padre dio en el mundo eterno reino;
y por grandes que sean las empresas,
docto el canto o la lira,
no luce la virtud en feo manto.

Moriremos. Caído el velo indigno,
desnuda el alma bajará al Averno,
y el crudo fallo enmendará del ciego
dispensador de eventos. Tú, que hondo
amor y fe me inspiras, por quien vano
furor me oprime de áspero deseo,
vive feliz, si puede en este mundo
feliz alguien vivir. por mí no vierte
el suave licor del vaso avaro
Jove, después que el sueño y los engaños
de mi niñez murieron. Los alegres
días de juventud rápidos pasan.
Quedan los males, la vejez, la sombra
de la gélida muerte. Así, de tantos
gratos errores y esperadas palmas,
resta el Tártaro; y va el osado ingenio
a la tenaria diosa,
la oscura noche y la silente orilla.

Versión de Diego Navarro

A Italia     Canto I

¡Italia mía! Miro muros, arcos,
columnas, simulacros, las caídas
torres de nuestros padres;
mas no encuentro la gloria,
ni el hierro y los laureles que abrumaban
a nuestros ascendientes. Hoy, inerme
el seno muestras y la sien desnuda;
¡cielos! ¡Cuántas heridas!
¡Qué mortal lividez! oh, cuál te veo,
¡bellísima mujer! Al cielo digo
y al mundo: ¿quién la puso
en tal miseria? Y por mayor afrenta
duras cadenas cíñenle los brazos.
Así, suelto el cabello, el velo roto
yace en tierra doliente y olvidada,
y la faz escondida
en el regazo, llora.
¡Llora, Italia infeliz!  justo es que llores,
tú, que a todos venciste
en las dichas al par que en los dolores.

Si dos fuentes vertieran tus pupilas,
nunca pudiera el llanto
igualarse a tu mal y a tu vergüenza:
que de señora descendiste a esclava.
¿Quién recuerda tu historia
que, contemplando tu esplendor pasado,
no diga: su grandeza ya no existe?
¿Por qué ? ¿por qué ? ¿ Dó está la antigua fuerza,
las armas, el valor y la constancia?
¿Quién te robó tu acero ?
¿Quién te entregó? ¿qué dolo, qué artificio,
o qué poder tan grande
te arrancaron el manto y la diadema?
¿Cómo caíste, y cuándo
de tanta altura a tan profundo abismo?
¿Nadie lidia por ti? ¿No te defiende
hijo ninguno? ¡Al arma! ¡al arma! solo
entraré en lucha, rendiré la vida
y que mi sangre sea
fuego a nuestra nación adormecida.

¿Dó tus hijos están? Oigo son de armas,
y de carros, y voces, y timbales;
en extrañas regiones
luchan tus descendientes.
Escucha, Italia, escucha. ¿No divisas
un fluctuar de infantes y caballos,
y polvo, y humo, y fulgurar de aceros,
cual rayo entre las sombras?
¿No te animas? ¿las trémulas miradas
porqué no fijas en la incierta lucha?
¿Por quién, allá, combate
la ítala juventud? ¡Númenes sacros!
¡Sirven a otra nación nuestros aceros!
¡Mísero el hombre que rindió la vida
no por el patrio nido y por la amada
esposa e hijos caros,
mas por extraña gente,
y que morir no puede, balbuciendo:
¡alma tierra natía!
¡Tú me diste el vivir: yo te lo ofrendo!

Venturosa la edad en que corrían
a morir por la patria
los animosos pueblos en legiones!
¡Y tu siempre glorioso y venerando,
oh tesálico estrecho,
do la Persia y el Hado menos fuertes
fueron que pocas almas generosas!

Fínjome que los troncos y las piedras
y el mar y la montaña, al pasajero
con indistintas voces
aún narran cómo la legión invicta
cubrió el lugar sangriento
de cuerpos a la Grecia consagrados,
feroz y vil entonces
Jerjes cruzaba el Helesponto en fuga,
ludibrio a nuestros nietos más lejanos,
en la cima de Antela, do muriendo
burló a la muerte la legión divina,
Simónides se alzaba
mirando el cielo, el campo y la marina.

Y bañado de lágrimas el rostro,
ansioso el pecho, el paso vacilante,
empuñaba la lira:
«¡Oh felices vosotros
que el pecho disteis a enemiga lanza,
en homenaje a la que os dio la vida!
Os honra Grecia y os admira el mundo.
En medio de los azares,
¿qué amor movió las juveniles mentes
y a temprano morir llevaros pudo?
¿Cómo tan dulce, oh hijos,
os fue la hora final, que sonriendo
fuisteis al trance lamentable y duro?
¡Dijérase que al baile y no a la muerte
ibais vosotros, o a festín glorioso,
y en cambio, os esperaban
el orco y la onda muerta!
Ni visteis a la esposa y al querido
hijo, cuando en la playa
sin un beso moristeis, ni un gemido.

«Mas no del Persa sin horrendo duelo,
e inacabable angustia:
como león en medio de un rebaño,
la res asalta y le desgarra el lomo
con la potente zarpa,
y a otras los flancos y los muslos muerde,
tal, en medio de los persas, se encendía
la rabia en los helenos corazones.
Mira en tierra caballo y caballero;
obstáculo a la fuga
los carros son y derribadas tiendas;
de los suyos al frente
huye el tirano, desgreñado y mustio,
y bañados y tintos
en la sangre del bárbaro los griegos,
motivo al persa de infinito llanto,
vencidos por sus llagas, desfallecen
y uno sobre otro mueren. ¡Viva! ¡Viva!
¡Oh felices vosotros
mientras la humanidad hable o escriba!
«Primero, de los cielos desprendidos,
cayendo al mar, estallarán los astros
que el amor y la gloria
que conquistasteis, mengüen.
Vuestra tumba es un ara. Aquí la madre
vendrá a mostrar al párvulo la hermosa
huella de vuestra sangre. ¡Yo, postrado
¡héroes! sobre este suelo,
el césped beso y las desnudas rocas,
que alabadas serán eternamente
del uno al otro polo.
¡Ah! ¡Si yo aquí yaciera y si regado
hubiera con mi sangre esta alma tierra!
Mas si mi suerte es otra y no permite
que por la Grecia los murientes ojos,
cierre en la lid cruenta,
que a lo menos la intacta
fama del vate que os cantó, perdure
y el numen le conceda
tanto durar cuanto la vuestra dure».

Versión de Antonio Gómez Restrepo



Por su parte, Alejandro Manzoni, en su larga vida, aun desde la comodidad y la holgura que una posición privilegiada le proporciona, conoce la conmoción interior en los sentimientos por las pérdidas familiares y los cambios en la fe religiosa. Esta crisis de sus creencias es sublimada en los "Inni Sacri". y aunque mutante y dogmático en asuntos confesionales, se destaca como autor iconoclasta al romper con las reglas del período clásico, en su tragedia "Il conte di Carmagnola".


Alejandro Manzoni





La Pasión de "Inni Sacri" de Alessandro Manzoni

Su tendencia revolucionaria se afianza en "Marzo 1821", basada en la revuelta piamontesa. Pero es otro sucesor real con el que alcanza fama internacional, al tomarlo como tema de su novela romántica "I promessi sposi" en ella retrata no solo psicológicamente a sus personajes, sino también la vida en la Lombardía en el siglo XVII, durante la dominación española.


Lucía. I promessi sposi (Los novios)


Los asuntos centrales del pensamiento de Manzoni son: en la Religión : el Catolicismo; en la Economía Política: el Liberalismo y el Nacionalismo; y en la Literatura: el Romanticismo.

Silvio Pellico adquiere un pase libre que es su salvoconducto en la Literatura Universal, con un escrito autobiográfico: "Mis prisiones". El poeta toma de la Edad Media los temas del encierro, la cárcel, la privación de la libertad y los evoca y recrea en una obra autorreferencial.




Arresto de Silvio Pellico y Piero Maroncelli - Carlo Felice Biscarra






"¿Escribí estas Memorias por la vanidad de hablar de mí mismo? Deseo que no sea así, y aún cuando pueda uno constituirse en juez de sí mismo, paréceme haber tenido otras miras más allá; contribuir a confortar a algunos desgraciados con la relación de los males que yo padecí y de los consuelos que experimenté ser hacederos aun en las mayores aflicciones; atestiguar que en medio de los mas grandes infortunios no encontré, sin embargo, a la Humanidad tan falta de indulgencia y de altos sentimientos como es costumbre representarla; invitar a los nobles corazones a amar mucho y a no odiar a ningún prójimo; a odiar, sí, solamente y de modo irreconciliable, las viles ficciones, la pusilanimidad, la perfidia, toda degradación moral; repetir una verdad harto sabida, pero a menudo olvidada: que la religión y la filosofía demandan de consuno un enérgico querer y un juicio ecuánime, sin cuyas condiciones reunidas no hay justicia ni dignidad, ni principios firmes." [...]

" La guerra que de todos lados procuraban hacerme los fanáticos de los dos bandos opuestos, en los que yo no militaba, ciertamente me molestaba, pero sin que esto pudiera tomarse por una gran desgracia, pues no me atosigaban la mente para seguir ejercitándome en componer versos y prosas.
Después de haber escrito doce tragedias, ocho de las cuales solamente se han publicado, he cesado de escribir para el teatro sintiendo no tener un fondo bastante rico para delinear caracteres. En mi juventud me lisonjeé locamente de poder ocupar un día un sitio no muy lejano de Alfieri; pero andando el tiempo me he desengañado, no obstante los aplausos que me tocaron en suerte. Hoy únicamente me place el género lírico y la relación épica, en la que no rayo a gran altura; pero esta poesía tiene para mi un gran atractivo: gusto derramar en ellos todos mis sentimientos, en particular mis afectos religiosos." [...]

"Ensayé en algún tiempo una novela histórica o de otro género; pero al llegar a la mitad del trabajo mi entusiasmo decayó al considerar la inmensa distancia en que se quedaría al lado de aquellas obras maestras que poseemos en italiano, especialmente Los novios, del inimitable Manzoni. Vale más no escribir ningún libro que escribirlos mediocres, y acaso yo he escrito también demasiado." [...]

"En resumen: escribo mucho, pero rara vez termino alguno de mis trabajos; escribo más bien para satisfacerme a mi mismo que con la aspiración de producir un libro de mérito. Me sucede muchas veces tomar la pluma y, a falta de otra cosa, escribir mi pobre vida..."



Paolo y Francesca - William Dyce


Su "Francesca de Rimini" tiene una versión inglesa hecha por Lord Byron.

Finalmente, Giosué Carducci representa a la poesía política. La expresión anticlerical llega al cenit en su poema "A Satanás" (reeditado en la apertura del Concilio Vaticano I). Se le considera el poeta nacional de la Italia moderna por obras tales como: "El arpa del pueblo", "Rimas", "Odas bárbaras" y "Rimas y ritmos".


Giosué Carducci


Odas bárbaras


“Odio la poesía al uso, brinda,
fácil, al vulgo sus costados lacios;
alárgase entre brazos rutinarios,
lánguida, y duerme.
Viva la estrofa quiero yo, que al ritmo
de pies y palmas en los coros salte;
su ala yo atrapo al vuelo, y ella, indómita,
niégase y lucha…


Panteismo

No os lo diré jamás, claras estrellas;
ni a ti lo diré nunca, sol fulgente.
Su nombre, hermosa flor de cosas bellas,
en mi pecho ha sonado solamente.

Las estrellas no obstante, en sus reflejos,
mi secreto se cuentan, una a una;
por eso, puesto el sol, sonríen lejos
en todos sus coloquios con la luna.

Y una flor a otra flor con voz secreta
lo murmura en los cármenes risueños;
las aves cantan al pasar: «Poeta,
el amor te ha enseñado dulces sueños».

Nunca dije el secreto de mi vida,
mas divino fragor el hombre clama;
y entre efluvios de acacia florecida
el gran todo murmura: «Ella te ama».

Versión de Ismael Enrique Arciniegas


El arte actual utiliza algunas características románticas, como la imaginación, la individualidad, el sentimiento metafísico ante la naturaleza. Esta última, unida a un entendimiento holístico, desde el conocimiento aportado por diversas ciencias: Naturales, Sociales y Políticas, deriva en Ecología, cuyo origen se encuentra en ese agitado período. Todo este patrimonio cultural es legado a nosotros por la Estética romántica.






Acuarelas y pinceles
Prof. Elsa Sposaro

Sin duda las clasificaciones y las calificaciones están bajo el criterio y necesidad de quien las realiza. Resulta llamativo observar que, en lo que a técnicas pictóricas se refiere, la acuarela es considerada inferior al resto.

No está en discusión la complejidad de las otras técnicas y la necesidad de la insistente práctica en cada una de ellas hasta lograr un auténtico dominio que de cómo resultado una verdadera obra, pero también ocurre esto con la acuarela. Hasta me atrevería a decir que esta técnica no es para cualquier artista, ya que cuenta con los caprichos circunstanciales del agua.

Lo azaroso puede jugar a favor en algunos casos, pero para quienes no dominan la técnica puede hacer perder una obra en un segundo.

Los logros de esta técnica se pueden observar por ejemplo en los manuscritos iluminados que se realizaban en la Edad Media y el Renacimiento.




El Códice Calixtino es un manuscrito iluminado de mediados del siglo XII. Se conserva en la Catedral de Santiago de Compostela. Consta de cinco libros y dos apéndices.
El libro V indica los itinerarios que el peregrino puede tomar para llegar a Compostela, siendo cuatro los caminos que se unen en Puente la Reina. Divide el camino en jornadas y cita los pueblos que se encuentran en el recorrido describiendo las viandas y los hospitales


Desde el siglo XII los avances en la fabricación de papel de China y el uso de la acuarela en decoración hicieron que se expandiera rápidamente por toda Europa. En el siglo XII los artistas ya empleaban la mezcla de acuarela y tiza molida para la realización de sus frescos. Un ejemplo de esto es la Capilla Sixtina, que muestra a las claras y sin necesidad de mayores comentarios las posibilidades que la técnica ofrece en la mano de verdaderos artistas.

Se ha utilizado diferentes aglutinantes en agua unidos a pigmentos naturales. La acuarela que hoy en día utilizamos tiene su origen en la escuela inglesa de la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siglo XIX.  Hacia el año 1800 la acuarela era una técnica expresiva muy preciada. 

Durero y Turner incursionan en la técnica. La obra de el último influyó en la separación de la acuarela en colores transparentes y opacos, lo que hoy en día entendemos por acuarela y gouache.


Lago en el bosque - Durero



Castillo de Bamborough  - Turner


El delicado tratamiento de esta obra es una perfecta muestra de las posibilidades de la acuarela. En esta se observa en el fondo el castillo que da nombre a la pintura. Se observa además una mujer con un niño en sus brazos, al cual protege del oleaje y unos marineros que intentan salvarse con un bote al estrellarse su barco.

Paul Cezanne hace magistrales aguadas como se puede ver en su obra “Naturaleza muerta con melón verde”.



Naturaleza muerta con melón verde-Cèzanne


Van Gogh, si bien ha adquirido fama por sus obras al óleo nos ha dejado más de cien acuarelas “Barcas en la playa de Saintes- Maries”  y  “Mujeres Scheveningen y otras personas bajo los paraguas”.


Mujeres Scheveningen y otras personas bajo los paraguas - Van Gogh



Acuarela -Van Gogh

Encontramos entre otros a Georgia O´Keefe, Andrew Wyeth, Picasso, Miró, Turner, Paul Klee, Kandinsky, Fortuny, Joaquín Torres García.


Un marroquí – Fortuny


Fata Morgana en el mar – P. Klee






Lola Frexas, la acuarelista argentina
Prof. Elsa Sposaro

Muchas veces, por las cosas que suceden en el mundo, tenemos la sensación de que de ahora en más viviremos en el Caos. Por suerte, entre la belleza de la Naturaleza (cuando no nos es hostil), algunos gestos humanos y solidarios, que aún quedan, está el Arte.

La delicadeza de los trazos en la obra de Lola Frexas, es como en toda su obra, una reconciliación con la vida y el mundo actual.


Arriba y abajo – Lola Frexas


La acuarelista argentina nace en Buenos Aires el 23 de diciembre de 1924. Ha sido alumna de pintores de la talla de Lino Spilimbergo, Daneri y Massa entre otros. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Luego de adquirir conocimientos en todas las técnicas se decidió por la acuarela.

En 1944 obtuvo el primer premio con croquis de ballet en el Teatro Presidente Alvear.

En 1945 viajó a España becada por el Instituto de Cultura Hispánica, residiendo en Toledo y allí en 1956 realiza su primera Muestra  individual.



Catedral de Santiago de Compostela- Lola Frexas



Calle andaluza- Lola Frexas


A partir de 1948 expuso regularmente en el Salón Nacional de Bellas Artes.



 La catedral (Buenos Aires) – Lola Frexas 




Hacia 1954 viajó a España y se dedicó a la pintura de paisajes. Al volver a Buenos Aires pintó cuadros mostrando lo pintoresco de cada barrio de la Ciudad de Buenos Aires. Frexas ha pintado como nadie barrios de Buenos Aires como, Flores, Belgrano, el Tigre, La Boca, San Isidro. Lo propio hizo en sus viajes por Europa.






Por Belgrano – Lola Frexas



Mansión Barrio Norte – Lola Frexas


En 1979 le fue otorgado el sagitario de Oro de UNICEF en Roma y el Gran Premio de Honor del Fondo Nacional de las Artes sobre barrios de la ciudad.
En 1986 viajó a Estados Unidos y en Murray Hill (Nueva York), decoró un importante hotel de la zona. A su regreso a Buenos Aires expuso los trabajos realizados en Nueva York en la galería Velázquez.


Mansión de Brookling – Lola Frexas


En 1987 realizó dos exposiciones en las galerías Marier y Velázquez donde presentó obras realizadas a la témpera.

Frexas ha pintado en sus acuarelas todo lo que registraba su retina, dando testimonio de los lugares visitados y aportando la inconfundible calidez que caracteriza a sus obras.



El mueble de la abuela – Lola Frexas







Bodegón - Lola Frexas


Lola Frexas ha expuesto sus obras en ciudades como Asunción del Paraguay, Madrid, Toledo, Roma, Londres, Los Ángeles. En Argentina, en Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Santa Fe, Rafaela y Paraná.

Realizó la impresión del sello ENCOTEL en el año de las Comunicaciones con su obra Palacio de los correos.

Ilustró el libro del Instituto de Asuntos Históricos.Fue jurado en la Fundación Terry.

Pintó catorce obras para la formación de un Museo con los rincones históricos de la Manzana de las Luces, a pedido de dicha institución y seis obras para el calendario 1985 del Organismo de Agua y Energía con temas de diques y embalses.



Club de Regatas La Marina-Lola Frexas


Obtuvo muchos premios; entre ellos:

1944 - Primer Premio Croquis de Ballet, Teatro Presidente Alvear
1973 - Mención Especial, Salón Anual Marinista del Centro Naval
1974 - Premio a la Mejor Acuarela, Salón Anual Marinista del Centro Naval
1976 - Primer Premio Fondo Nacional de las Artes, sobre “Barrios de la ciudad”
1976 - Premio a la Mejor Acuarela, Salón Anual Marinista del Centro Naval
1976 - Primer Premio Honorífico del jurado, Salón Nacional de Tandil
1976 - Premio Especial a la Acuarela, Salón Marinas de Cabotaje
1977 - Premio del jurado Fondo Nacional de las Artes
1977 - Mención Especial, Salón Nacional de Arte Sacro de Tandil
1977 - Premio a la Mejor Acuarela, Salón Anual Marinista del Centro Naval
1978 - Premio a la Mejor Acuarela, Salón Anual Marinista del Centro Naval
1979 - Gran Premio de Honor Fondo Nacional de las Artes, sobre “Barrios de la ciudad”
1979 - Segundo Premio, Salón Poema Autoilustrado, Lanús
1979 - Premio Sagitario de Oro de UNICEF, Fiuggi, Roma
1979 - Mención Especial, salón Marinista del Centro Naval
1980 - Diploma de honor, Fondo Nacional de las Artes
1980 - Premio a la mejor acuarela, salón anual Marinista del Centro Naval
1982 - Premio Trébol de Plata, Rotary Club Internacional
1983 - Tirada de 1.000.000 de ejemplares, estampillas, viñeta Correo Central Bs. As. Día de emisión 26 de noviembre

1983 - El Instituto de Investigaciones Históricas de La Manzana de las Luces, exhibe la colección de 17 obras referidas al lugar, hechas y donadas por la autora. Tales obras figuran en la colección de 7 libros editados por la institución.

1985 - Premio al Mérito Social, Organización Mundial de las Naciones
Muestra de 44 acuarelas, retrato de su viaje por Holanda.


Vondel Park -Lola Frexas


1990 - Premio Laurel de Plata a “La Personalidad del Año”, Rotary Club de Buenos Aires
1991 - El decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la U.B.A. Dr. Eduardo A. Prigretti, obsequió al Príncipe de Asturias una témpera suya representando la fachada del Museo Fernández Blanco, de estilo colonial hispanoamericano

1997 - Ilustración del libro “Florilegio de Poesía”, de Juan Carlos Dávalos, editado por la Sociedad de Bibliófilos Argentinos.

2000 - Ilustración del libro “Acordes Cotidianos” de Mario Benedetti
2006 - Declarada como Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

No se puede hablar de acuarela sin mencionar a Lola Frexas y la calidad de su obra la ha hecho merecedora del título de “La mejor acuarelista argentina”. A partir de este año el 23 de diciembre festejaremos su nacimiento disfrutando de la obra que nos ha regalado.



Patio - Lola Frexas




Lola Frexas










lunes, 24 de octubre de 2011

El arte de la esquina

El arte de la esquina
Boletín Mensual Nº 51 - Año 5
Octubre 2011


El anillo de los Nibelungos


SUMARIO
La Estética del Romanticismo (Quinta Parte)
El Golem


La Estética del Romanticismo (Quinta Parte)
El Romanticismo bohemio
Lic. Alicia Grela Vázquez
El Clasicismo consagra la novela educativa, edificante y, para las mujeres (a quienes está dirigida especialmente) mortalmente aburrida. A fines del siglo XVIII algunas escritoras reaccionan, desde el movimiento romántico, creando una variante en el género narrativo: la novela gótica.
En ella cuentan hechos de violencia, que producen horror, fuertemente condimentados con elementos sobrenaturales, en claustros y castillos, transferidos del Medioevo.
El término “gótico”, con el que se caracteriza a este tipo de manifestaciones, proviene del último período de la Alta Edad Media.
Cuando el entorno es el que brinda la Naturaleza, no son los campos verdes, sino los bosques sombríos los sitios elegidos. Tal es el caso de “Los misterios de Udolfo” de Ann Radcliffe, que se publica en 1794.

Ann Radcliffe



Con éste y otros antecedentes Mary Wollstonecraft Shelley, en 1818, como resultado de un juego propuesto por Lord Byron a sus amigos (escritores románticos) y huéspedes de su casa en Suiza, crea “Frankenstein o el moderno Prometeo”.

Mary Wollstonecraft Shelley





Quizás este no sea el mejor de sus escritos, pero sí el de mayor éxito. Así como el mito clásico griego, el moderno también conoce variantes. La posteridad le ha consagrado en numerosas versiones de la obra. El formato es diferente y también el soporte. Pero el cine y el cómic le dan en cada recreación más popularidad.
Son pocos hoy los que pueden mencionar alguna de las poesías de sus colegas, compañeros de viaje, de aventuras y de vida. Pero todos saben –bien o mal, mejor o peor- de Frankenstein.
Con esta obra Mary Shelley se constituye en precursora de la novela de misterio, policial, de la historia por entregas y de ciencia ficción. E. A. Poe y J. Verne siguen el camino que ella traza.
“Frankenstein o el moderno Prometeo” debe su nombre a la analogía que la autora establece entre Víctor Frankenstein, creador del Monstruo y el Titán hacedor de los hombres. Ambos cometen una transgresión, un exceso (hybris) que merece ser castigado. En la Mitología griega, con el encadenamiento del culpable en el Monte Cáucaso, donde una ave rapaz le come las entrañas (el hígado, pues se regenera). Así eternamente o hasta que Hércules lo libere. En la nueva versión, con la pérdida de sus seres más queridos.

Prometeo encadenado

La novela está escrita en el estilo epistolar muy corriente en la época. Las cartas dan a conocer tres relatos principales con breves intervenciones adicionales:

·         El de un navegante, Robert Walton a su hermana (en las cartas 1,2,3 y 4).

·         El de un estudiante de ciencias, Víctor Frankenstein (en los capítulos 1 a 23).
·         El del Monstruo (en los capítulos 9 a 16 y 23).

En ellos se muestra que la experimentación científica tiene al finalizar la Modernidad y en los comienzos de la época Contemporánea un prestigio creciente. Las Ciencias Físicas prosperan en el período del Romanticismo. Entonces son conocidos los trabajos de Galvani y Volta sobre la electricidad.
Aumenta la confianza en el progreso del conocimiento. Estos investigadores anuncian éxitos mayores como los de Ampère, Faraday, Gay Lussac y Liebig, cuyos logros (presentes y futuros) están en el aire y configuran el horizonte desde el cual comienza a pensarse el mundo y el hombre.
Las Ciencias Biológicas de ese momento ven anticipos de su desarrollo por los trabajos de Lamark, Cuvier, Saint-Hilaire y Humboldt.

Experimentos de Galvani

Alejandro Volta

La autora no abunda en detalles técnicos, pero el contexto facilita su especulación: es posible crear vida partiendo de lo inerte, aplicando descargas eléctricas. Menciona el merodear del protagonista por los cementerios en busca de la repulsiva y valiosa materia prima para su arriesgada y lúgubre labor.
El prologuista del libro, su romántico enamorado, el poeta Percy Shelley, dice que Charles Darwin considera el suceso descripto como no totalmente imposible. Los implantes, transplantes y reanimación, comunes hoy, según el estado actual de la ciencia y la técnica, muestran que sólo lo lógicamente contradictorio es imposible. El resto es insólito, poco probable, excepcional, difícil, inverosímil o muy caro.
Semeja esto al mito semita del Gólem, según el cual una figura humana en arcilla es dotada de vida, hacia el siglo XVI, por un rabino de Praga.

El rabino y el Gólem

Ésta es otra referencia a Bohemia. El Romanticismo toma el término, aprovechando lo equívoco del nombre. El uso ambiguo lo facilita y poéticamente lo enriquece.
El texto, luego de la consumación de la obra: la creación del híbrido y la narración de los hechos delictivos a ella asociados, deja hablar a la criatura. Ella en el capítulo XV exclama dolida y airada:
“¡Maldito, maldito creador! ¿Por qué no apagué en ese instante la llama de vida que tú irresponsablemente habías encendido? No lo sé; aún no se había apoderado de mi la desesperación; experimentaba sólo sentimientos de ira y venganza.”
El sentido de lo estético es tan fuerte en este movimiento que la creación es considerada monstruosa principalmente por lo que en ella no es bello y no por sus aberrantes crímenes. En el mismo capítulo muestra su soledad y pide compañía:
“Estoy solo y soy muy infeliz; nadie quiere compartir mi vida, sólo alguien tan deforme y horrible como yo podría concederme su amor. Mi compañera de verá tener mi misma apariencia y los mismos defectos. Y tú debes crearla.”
En esto insiste en el capítulo XVI :
“-Tienes que crear una compañera para mí, con la que pueda vivir intercambiando el afecto que necesito para poder existir. Esto sólo lo puedes hacer tú, y te lo exijo como un derecho que no puedes negarme.”
Y razona también sobre sus malas acciones:
“-Te equivocas –contestó-; pero, no quiero amenazarte, prefiero razonar contigo. Soy malvado porque no soy feliz; ¿acaso no me desprecia y odia toda la humanidad? Tú, mi creador, quisieras destruirme, y lo llamarías triunfar. Recuérdalo, y dime, pues, ¿por qué debo tener yo para con el hombre más piedad de la que él tiene para conmigo?”…
“Escucha bien: me dedicaré por entero a destruirte, y no flaquearé hasta que te seque el corazón y maldigas la hora en que naciste.”…
“-Quiero razonar contigo. Esta rabia no me ayuda, pero no entiendes que eres el culpable de mi ira. Si alguien tuviera sentimientos de benevolencia para conmigo, yo se los devolvería centuplicados.”…
“Cierto es que seremos monstruos, aislados del resto del mundo, pero eso precisamente os hará estar más unidos el uno al otro. Nuestra existencia no será feliz, pero sí inofensiva, y se hallará exenta del sufrimiento que ahora padezco. ¡Creador mío, hazme feliz! Dame la oportunidad de tener que agradecer un acto bueno para conmigo; déjame comprobar que inspiro la simpatía de algún ser humano; no me niegues lo que te pido.”
Se nos dice que Víctor Frankenstein (V.F.) emprende –lleno de repulsión y de miedo- la tarea, pues no es bueno que el Monstruo esté solo. En el capítulo XVIII leemos:
“No me alejaba de mis vecinos por temor a que, viéndome solo, viniera a reclamarme su compañera.
Entretanto, seguía trabajando en mi obra que tenía muy avanzada. Imaginaba el final de mi tarea con esperanza trémula; sin embargo, venía entremezclada con oscuros y siniestros presentimientos que llenaban de angustia mi corazón.”
El aprendiz de brujo metido a Demiurgo decide finalmente romper su promesa y no crear otro ser como aquel. Pero esperando la represalia del Monstruo, por el incumplimiento, V.F. profiere un juramento (capítulo XXIII):
“¡Invoco a los espíritus de mis muertos a que me ayuden en mi tarea! ¡Que el monstruo maldito beba hasta el final la copa del dolor y sienta la misma desesperación que ahora me atormenta! El fervor que puse en este solemne juramento me hizo pensar que los espíritus de mis familiares asesinados aprobaban mi devoción; por eso las Furias se apoderaron de mí, y la ira ahogó mis palabras.”

Las Furias

El protagonista apela a las Furias (Erinias) para castigar a quien comete crímenes horrendos e impunes. Esta agónica exclamación le lleva a encontrar la muerte. Su ejecutor: el Monstruo. En su agónico lecho (capítulo XXIII) V.F. dice:
“Me aflige que el monstruo siga con vida y sea un instrumento de maldad; y sin embargo, n este momento en el que espero la liberación, es el único en muchos años que soy feliz. Desfilan ante mí las sombras de aquellos a los que tanto amé, y corro hacia ellos. ¡Adiós, Walton! Busque la felicidad en una vida serena y evite la ambición, aunque sea en apariencia inofensiva, de querer distinguirse por sus descubrimientos científicos. Pero, ¿Por qué hablo así? Si yo he fracasado, otro puede triunfar.”
Finalmente, el asesino le confiesa a Robert Walton:
“-Esta es también mi víctima- exclamó-; con su muerte, consumo mis crímenes. El horrible drama de mi existencia llega a su fin. ¡Frankenstein! ¡Un hombre generoso a quien he sacrificado! ¿De qué sirve que implore tu perdón? Destruí despiadadamente todo lo que amabas. ¡Ahora estás frío! ¡Ya no puedes contestarme!”…
 Usted –continuó-, que llama amigo a Frankenstein, parece conocer mis crímenes y sus desventuras… comprenda que aunque destruía sus esperanzas, no por ello satisfacía mis propios deseos, que seguían ardientes e insatisfechos. Seguía necesitando amor y compañía, y él continuaba rechazándome. ¿Acaso no era eso injusto? ¿Soy el único criminal? ¿Y el pecado de toda la raza humana?... Para usted, ellos son virtuosos. Yo, en cambio, el infeliz, el proscripto, soy el aborto. Fui creado para que me señalen, me golpeen y me rechacen. Ahora que recuerdo estas injusticias, vuelve a arderme la sangre. Pero, es cierto que soy despreciable- prosiguió el monstruo-. He matado todo lo hermoso y lo indefenso… Pero no tema que vuelva a ser instrumento de más crímenes. Mi obra está casi concluida. No es necesaria su muerte ni la de ningún otro hombre para consumar el drama de mi vida y cumplir aquello que debe cumplirse. Para ello como sólo es necesaria la mía. No demoraré en consumar mi sacrificio…
Moriré. Ya no sentiré nada. Pronto cesarán estos padecimientos. Subiré triunfal a mi pira funeraria y devorado por las llamas, gozaré. Cuando los reflejos del fuego se apaguen, el viento esparcirá mis cenizas por el mar. Entonces, mi espíritu descansará en paz, o si aún piensa, otros serán sus pensamientos. Adiós.”
Los extensos monólogos de este extraño ser son los más críticos y apuntan a los fundamentos de una nueva disciplina que con elementos tomados de las ciencias Físicas, Naturales y especialmente Médicas, del Derecho y de la Filosofía aún hoy está en proceso de elaboración: la Bioética.



El Gólem
Prof. Elsa Sposaro

La Biblia hace referencia a un personaje así llamado, que como Adán fue hecho de barro, pero que a diferencia de éste no fue realizado por Dios, sino por un hombre sabio. Además, mientras el primer hombre fue dotado de libertad y habla, esta copia desmerecida carecía de tales dones, pues no tenía alma. Así es que en la etimología de su nombre se encuentra como significado “tonto”. La palabra usada por Yahvé para dar vida. Ésta es “Emet” (Verdad). Si se elide la “E” inicial queda el término “Met” (Muerte).
Esta referencia se ha conservado y ha reaparecido, según cuenta la leyenda en la Edad Media. En ella se dice que en Praga, el rabino Jehuda Low Ben Becadel, que fue una persona real, un estudioso de las Sagradas Escrituras y la Cábala, pudo descifrar el término. Se decidió a fabricar un hombre de arcilla, que en principio era de talla pequeña, para defender el ghetto de Praga ante ataques antisemitas. Luego escribió la palabra descubierta en un papel, el que colocó en el interior de la boca de la estatua.
Así es que esta obra comenzó a crecer hasta alcanzar un considerable tamaño y la vida habitó en su cuerpo. No fue dotado de alma pues el rabino no era Dios, y por ende no tenía voluntad propia.
Además de su impresionante tamaño, esta creación tenía una fuerza incomparable, era muy obediente y acataba todas las órdenes impartidas por el rabino, quien retiraba el papel de la boca de su creación antes de caer la noche pues de lo contrario el Gólem ya no estaría bajo sus órdenes y no sería controlable.
El rabino, olvidó la tarea de las noches y es así como el Gólem se convirtió en un ser peligrosamente destructivo, logrando aniquilar el ghetto judío en su totalidad hasta que consiguieron quitarle el papel de su boca.
Low escondió al Gólem en un lugar secreto y destruyó el papel y dijo que cuando el pueblo judío lo necesitara un rabino iluminado descifraría nuevamente la palabra y reaparecería aquél para salvarlo nuevamente. La leyenda ha perdurado con variantes a través de los años, fue llevada al cine y resurgió en épocas del nazismo.


El Gólem: Texto y voz de Jorge Luis Borges  




Si (como afirma el griego en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo en la palabra 'Nilo'.

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.

Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.

Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,

la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de las Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.

Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)

El rabí le explicaba el universo
"esto es mi pie; esto el tuyo, esto la soga."
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Algo anormal y tosco hubo en el Gólem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)

Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. '¿Cómo' (se dijo)
'pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?'

'¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?'

En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?
                                               Jorge Luis Borges