Boletín Nº 7
Febrero de 2008

02/02/2008 - 24/03/2008
Inauguración: sábado 2 de febrero a las 20 hs.
Horario: todos los días, de 18 a 24 hs.
ENTRADA LIBRE Y GRATUITA
Con la presencia de León Ferrari, el sábado 2 de febrero a las 20 se inauguró “Heliografías”, una serie de trabajos que el consagrado artista plástico realizó en la década del ochenta durante su residencia en San Pablo, Brasil.
La exposición es una de las actividades del Programa de Exhibiciones Itinerantes, que lleva adelante la Secretaría de Cultura de la Nación, con curaduría del director de Artes Visuales, Andrés Duprat.
Para realizar estas obras, Ferrari elabora la matriz de sus diseños sobre poliéster utilizando elementos de Letraset, que luego reproduce a través de la técnica heliográfica. El resultado es un particular sistema de imágenes múltiples que abordan temas trascendentes de la condición humana: el poder, las jerarquías, la masificación, la uniformidad, la disciplina, el hacinamiento, la explotación, el sometimiento y la desesperanza.
La exposición presenta un serie de fotografías de modelos posando para sus pinturas y una reproducción del panorama “Messina distrutta”, que documenta el terremoto que afectó a esa ciudad italiana en el año 1908.
Las heliografías
Autopista del Sur- Heliografía-León FerrariEn este contexto, Ferrari realiza sus primeras obras sobre poliéster para ser reproducidas en copias heliográficas. Son especies de planos, estructuras arquitectónicas y situaciones urbanas desarrolladas utilizando como lenguaje el dibujo técnico.
Así, construye obras que exacerban hasta el límite las relaciones humanas. Nudos de autopistas imposibles, rotondas que concentran multitudes, estructuras en las que los usos del automóvil y los peatones están invertidos, organizaciones espaciales contradictorias, construcciones inverosímiles que nos precipitan en un universo de extraña fascinación.
La serie propone, por acumulación, un catálogo de situaciones humanas, una magnífica metáfora de la sociedad global contemporánea. Hay una tensión entre la belleza formal de las imágenes y el duro mensaje que de ellas emana. Las obras oscilan entre la abstracción y la figuración La estructura, la minuciosidad del dibujo, el carácter monocromo de las heliografías y la repetición de los patterns generan composiciones geométricas, tramadas y texturadas, que la proximidad de la mirada va transformando y cargando de sentido.
La entrega de Premios Cultura Nación 2007 se realizó en el Teatro Presidente Alvear.
El escultor y dibujante León Ferrari agradece sonriente .

Nace en 1920 en la Ciudad de Buenos Aires. En los años cincuenta, trabaja la escultura con diversos materiales: cerámica, yeso, cemento, madera y alambres. En su extensa producción artística, se destacan obras como “Cuadro escrito” (1964), central para el arte conceptual internacional, y “La civilización occidental y cristiana” (1965), montaje de un bombardero norteamericano con un cristo de santería, pieza paradigmática en la tradición de la vanguardia estético-política del arte del siglo XX. Por razones políticas, abandonó el país en 1976 y se radicó en San Pablo, Brasil (1), donde retomó las esculturas metálicas y realizó experiencias con diversas técnicas: fotocopia, arte postal, heliografía, grabado, libro de artista, etc.
Su exposición "Infiernos e idolatrías" (Instituto de Cooperación Iberoamericana, 2000) y su muestra retrospectiva (Centro Cultural Recoleta, 2004) provocaron intensos debates y agresiones por parte de simpatizantes de la Iglesia Católica.Ha realizado una muestra antológica en la Pinacoteca do Estado, en San Pablo, Brasil, en octubre de 2006 y, simultáneamente, en la Bienal de San Pablo.
En 2007, expuso en la Documenta 12, de Kassel, Alemania; en la 6º Bienal del MERCOSUR, en Porto Alegre, Brasil; y en la 52º Exposición Internacional de Arte Bienal de Venecia, Italia, en la que obtuvo el León de Oro de la Bienal.
(1) Al comienzo de la Dictadura Militar en 1976, Ferrari y su familia fueron forzados al exilio en Brasil. Mientras vivían en San Pablo Ferrari trabajó en una serie de esculturas acústicas de metal, creó planos arquitectónicos para ser reproducidos usando heliografía y comenzó a investigar nuevos medios como fotocopiado, mail art y videotexto junto con un grupo de artistas experimentales brasileños. Algunas de estas series de heliografías se presentan en esta exposición.
Notas para una Estética medieval (Tercera parte)
Arte Románico
Después de Carlomagno, a partir del siglo XI, en Europa occidental se desarrolló el Arte Románico, decididamente influido por las tradiciones grecorromanas y bizantinas. No fue homogéneo. En Inglaterra se lo denominó Normando. En el norte de España, como en Santiago de Compostela, su principal componente era también francesa. En el resto: mozárabe y visigoda.
Todas la variantes tenían un común denominador: eran funcionales. No distinguían para entonces entre artesano y artista. A quien ejecutaba una obra sólo le correspondía el dominio de la técnica: ars. La Iglesia determinaba el tema.
La Arquitectura tuvo su máxima expresión en la construcción de iglesias y conventos que aumentaron en número y calidad. La planta basilical tenía los trazos de una cruz latina con un campanario encima. La luz en estos edificios era escasa.
Catedral de Santiago de Compostela
España
Las esculturas eran monumentos públicos exhibidos en calles y plazas. Sus promotores: la Iglesia y los señores feudales que los encargaban y pagaban por ellos. Pero los centros de creación eran los monasterios.
Catedral de Santiago de Composela-DetalleEl arte ornamental tuvo las más variadas manifestaciones. Entre ellas: la Pintura, las Miniaturas y las Ilustraciones. Allí se reconoce el aporte de dos escuelas: una en el noreste, con influencia anglosajona y en el sur otra, con impronta española y árabe.
Las pinturas murales que decoraban las iglesias románicas han desaparecido casi todas. Las pocas que quedan son nobles y sencillas, como en San Savin.
El vitral (el arte de la vidriera) tenía en el siglo XII colores hermosos, con fondos azules o rojos, cubiertos de adornos. Los temas aparecían encerrados en medallones.
Vitral románico en la Abadía de Cluny
La orfebrería era también de carácter fundamentalmente religioso, expresado en filigranas soldadas, engarzadas en relicarios, vasos litúrgicos, báculos, incensarios, antorchas y cálices.
Los marfiles y los tejidos seguían los modelos bizantinos. El mobiliario constaba de varias piezas, entre ellas las más comunes eran los cofres de madera, esculpidos y con adornos de metal. También eran muy usuales los taburetes en forma de “X” de inspiración romana.
A fines del siglo XII surgieron otros patrocinios: los comerciantes enriquecidos quienes se sumaron a los nobles y al clero. Los burgueses pretendieron que las obras de arte mostraran su éxito. Con esto comenzó la secularización y desacralización del Arte. Los principios del hedonismo estaban allí para desarrollarse en el período siguiente.
El café literario
Presentación y selección de Elsa Sposaro
¿Qué es un Café Literario?
Café, o establecimiento de comidas y bebidas en general, utilizado por escritores , artistas y bohemios para reunirse habitualmente a discutir sobre arte y literatura. En cada ciudad algunos de estos establecimientos han sobresalido por haber acogido a literatos famosos.
El café como local siempre ha sido una institución muy española. Se decía que el café era el punto de cita con la vida pública. Son muchos críticos los que afirman que el tiempo del café se ha ido pasando y la función que tenían estos establecimientos se ha ido difuminando. No obstante, no es del todo cierto, ya que no se ha difuminado su función, sino que ha sufrido una evolución acorde con la sociedad marcada por el paso del tiempo.

Café Tortoni- Buenos Aires-Argentina
Se dice que fue W. Shakespeare el primero que formó lo que se podría denominar un café: el llamado To-club. En España se asimila la idea del café con entusiasmo en el siglo XVIII y la sociedad española acude a él con regularidad y le entrega bastantes horas de su vida. El intelectual de la época se acoge a la institución nacional del café y va forjando el patrón de la tertulia literaria española.
En muchas obras de la literatura española está presente el espacio del café literario y a partir de las cuales, se puede conocer la función de los mismos. Por ejemplo en la obra La comedia nueva o el café, de Leandro Fernández de Moratín, se observa tanto las características físicas que presenta el café como las actividades que se llevan a cabo. También la novela La Fontana de Oro, de Benito Pérez Galdós, se desarrolla principalmente en un café. Pertenece al realismo español y, en especial, al grupo de novelas de Galdós en las que enfrentó el mundo tradicional, católico e intransigente con el progresista, respetuoso y liberal, que sucumbe ante el fanatismo del primero. Este grupo de novelas reflejan el ambiente y la sociedad madrileña con minucioso detalle y se describe en ella la aristocracia, la clase media y los tipos marginales. Estos lugares tenían muy presentes la cultura y el arte y asumían dos vertientes según su carácter. En el café que aparece en la obra de Moratín, La comedia nueva o el café, nos encontramos ante un espacio de carácter literario, aunque también aparezca algún resquicio del carácter político de estos lugares por servir de portador de noticias. La comedia de Moratín ofrece un retrato fiel a esos cafés de la época. Por el contrario, en la obra de Galdós, La Fontana de Oro, nos encontramos con un café que cuenta con un carácter casi exclusivamente político.
En la obra de Moratín nos encontramos con una escasa descripción del espacio y dado que nos encontramos ante una comedia es normal y esperable que aparezcan pequeñas descripciones o sugerencias del decorado del espacio en que se desarrolla la acción de la obra para su representación. Y siendo el punto opuesto, en la obra de Galdós el espacio del café se nos presenta a través de extensas y a su vez magníficas descripciones que nos ayudan a forjarnos una idea de cómo era el aspecto físico de estos lugares y también las funciones que se le atribuían. Cabe resaltar que en La Fontana de Oro, Galdós no recrea una realidad empírica de la época en que se sitúa la acción de la novela sino que el autor realiza una interpretación histórica y narrativa. Esta obra se sitúa en una época en la que el esfuerzo de la burguesía por adueñarse del poder, la inestabilidad política, el paso de una sociedad rural a una urbana, la industrialización y la lucha de clases, produjeron en la España de la segunda mitad del siglo XIX grandes tensiones. Los escritores, entre los que se encuentra Galdós, encontraron en la sociedad un gran filón para sus narraciones y volvieron a poner en primer plano un género literario que había quedado en una total decadencia desde finales del siglo XVIII: la novela.
Resulta de gran importancia destacar el papel que han jugado estos lugares a la hora de dar un pequeño empujón a la carrera de muchos de los literatos españoles más importantes. Nuestro país ha producido excelentes intelectuales de café y primeras figuras de nuestra literatura obtuvieron la inspiración en estos lugares que les proporcionaban soledad, meditación, tertulia, etc. Ejemplo de esto son los propios autores de las obras que hemos citado: Moratín y Galdós; y otros escritores como: Larra, Cadalso, Espronceda, Gómez de la Serna o Camilo José Cela.
¿Y en nuestros días qué función tienen los cafés? La respuesta es la misma que hace un par de siglos: la función es la de socializar. Actualmente, en las cafeterías podemos encontrar la prensa, al igual que ocurría ya en el siglo XVIII para que los clientes puedan estar informados de la realidad política y cultural. Es verdad que hoy en día también se informa al cliente mediante otras vías nuevas que antes no existían, como por ejemplo la radio o la televisión. Además, hay que añadir un subtipo de cafés que ha surgido hace unos años, los ciber-cafés, donde se tiene acceso a Internet y se obtiene información de forma rápida.
Los cafés eran lugares de ocio y siguen siéndolo. La diferencia reside en el cambio que se ha producido en la forma de divertirse de la sociedad. No obstante, a los cafés se sigue acudiendo para charlar, para comentar noticias y, sobre todo, para tomar café.
ROSA MARCELA GALLEGO REYES es licenciada en Filología Hispánica y en Lingúística
Algunos de los cafés literarios más conocidos en el mundo fueron:
BARCELONA:Casa Leopoldo, Salambó, Restaurant de les Set Portes,
BUENOS AIRES:Confitería Querandí, La Ideal, Las Violetas, Tortoni, Confitería del Molino,
LIMA:Café Concert, Bodegones, Viena, Versailles, Café-bar Palermo, Chino-Chino, El Hueco de la Pared y el Bar Zela,
LISBOA:Nicola , Botequim das Parras, Café Chiado, Martinho da Arcada, A Brasileira, Herminius, Gelo, Chave d'Ouro, Portugal, Palladium, Vá-Vá, Casa Havaneza, Paulistaria y Montecarlo.
MADRID:El Colonial, Fornos, Café de Oriente, la Flor y Nata, el Café de Pombo, Café de Levante, Correo, Castilla, Hungaria, León de Oro, Pelayo, Las cuevas de Sésamo, y el Café Gijón.
MEXICO:París, Fornos, Papagayo, El Latino, y el El Tupinamba.
PARIS:Le Grand Véfour, Tortoni, Le Procope, La Coupole, Aux Deux Magots, Lapérouse, Polidor, Flore, De Lipp, La Closerie des Lilas, Drouant y Le Train Bleu.
Cómo ir a un museo o a una muestra de arte
1- Trate de ir más o menos desprolijo o sucio, con un libro en la mano y anteojos extraños, quizás lo confundan con un artista.
2- No lleve puesto el jogging completo de Chacarita Jrs.
3- Es conveniente no colarse y descarte correr por los pasillos o patinar sobre el piso encerado.
4- No es fino tomarse cuatro tintos al hilo en una vernissage.
5- Si va solo párese frente a un cuadro y mírelo durante quince minutos sin moverse, luego de un paso al costado y apoyando su mano en el mentón quédese 13 minutos más.
6- Comente con la persona que tiene al lado usando frases como: transmite poesía, velo de misterio, uso del color (guarda si la obra es en blanco y negro), delicado equilibrio, extraña trama o fina textura.
7- No está bien visto que pele mandarinas mientras visita un museo y mucho menos tirar la cáscara en el piso.
8- Nunca se acerque a mirar la firma del autor, se sobreentiende que usted lo sabe aunque no tenga ni la más mínima idea.
9- Rehuya a la frase: “Está buena esta pinturita” o la consabida: “Esa pavada la hago yo también”.
10- Ante una naturaleza muerta jamás diga: “Me vino ganas de comer ensalada de fruta, me vino” y ante un desnudo femenino obvie el comentario: “¡Esta sí que tiene toda la naturaleza viva!”.
11- Si ve algo grande, que no entiende qué es y no cuelga de una pared, diga bien fuerte y convencido: “Fantástica esta instalación”(ojo, asegúrese que lo que está mirando no sea una aspiradora moderna).
12- Si observa un artefacto suspendido que parece un matafuego,warning con el comentario.. . puede ser realmente un matafuego.
13- Definitivamente desestime que Murillo se hizo famoso por las camperas de cuero.
14- Nunca se saque una foto parado al lado del David de Miguel Ángel con risita picaresca y su mano en alto mostrando dos centímetros de distancia entre el índice y el pulgar.
15- No insista, Rembrandt no nos dejó afuera del mundial 98 en el último minuto.
16- Los que exponen son pintores, artistas plásticos o escultores, nunca los mencione como:“Estos vagos a los que no les gusta laburar”… aunque sea cierto.
Diario Clarín, 28/03/2007

2 comentarios:
Me han encantado las normas. Si me dais permiso me encantaría incluirlas en el blog de arte que hago para mis alumnos
Por supuesto Vicente puedes publicar nuestro material. Sólo te pedimos cites nuestro Blog. Gracias.
El arte de la esquina
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